Brasilia. Brasil interrumpió en julio su senda de reducción del déficit fiscal y registró un deterioro en sus cuentas públicas, con un saldo negativo equivalente al 7,86 % del Producto Interior Bruto (PIB) acumulado en los últimos doce meses, lo que supone un incremento de 0,56 puntos en comparación con el mes anterior.
Según informó este viernes el Banco Central, este es el primer retroceso tras cuatro meses consecutivos de tendencia positiva en las finanzas de la mayor economía de América Latina.
La deuda pública también mostró un repunte, al pasar de 76,7 % a 77,6 % del PIB en apenas un mes. El organismo atribuyó el deterioro al elevado nivel de los tipos de interés y a la ralentización de la actividad económica.
Déficit primario y gasto público
El resultado primario indicador de referencia en el país, que excluye los intereses de la deuda cerró julio con un déficit de 66.600 millones de reales (unos 12.265 millones de dólares), cifra que triplica la registrada en el mismo mes de 2024.
De acuerdo con el informe, el mayor peso del déficit recayó en el Gobierno central debido al aumento del gasto, aunque los gobiernos regionales y las empresas públicas también cerraron el mes con más egresos que ingresos.
Perspectivas económicas
La economía brasileña creció un 3,4 % en 2024, apoyada en la industria y el sector servicios. Sin embargo, para 2025 el Gobierno y el mercado financiero anticipan una desaceleración, con estimaciones de crecimiento entre un 2 % y un 2,5 %.
![]()
![]()

