Tokio. La selección de Corea del Sur debutó en el Clásico Mundial de Béisbol con una contundente victoria 11-4 sobre República Checa, en un partido disputado en el Tokyo Dome.
El poder ofensivo del conjunto surcoreano fue determinante en el encuentro, respaldado por cuatro cuadrangulares que marcaron un récord como la mayor cantidad de jonrones conectados por un equipo en un solo partido en la historia del torneo.
Con este resultado, Corea del Sur envía un claro mensaje en el campeonato, dejando atrás las frustrantes eliminaciones tempranas que habían marcado sus últimas participaciones en el certamen.
Uno de los protagonistas del partido fue Shay Whitcomb, jugador de los Houston Astros, quien conectó dos jonrones y remolcó cuatro carreras. También brilló el inicialista Bo Gyeong Moon, quien impulsó cinco carreras y fue pieza clave en la ofensiva coreana.
El encuentro comenzó con un golpe temprano cuando Moon conectó un jonrón con las bases llenas en la primera entrada, enviando la pelota a 428 pies entre el jardín derecho y central, lo que dio una ventaja temprana al equipo asiático.
La ventaja se amplió en la tercera entrada, cuando Whitcomb disparó su primer cuadrangular del juego con un batazo solitario hacia el jardín izquierdo-central.
Aunque República Checa intentó reaccionar, dejando varios corredores en base en momentos clave, no logró frenar el dominio coreano.
En la quinta entrada, el exinfielder de los Baltimore Orioles, Terrin Vavra, conectó un jonrón de tres carreras para acercar a su equipo 6-3 y devolver momentáneamente la esperanza al conjunto europeo.
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