Mujeres representan el 90% de las consultas por obesidad

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Por Carolyn Melo

LA ROMANA. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad se define como una enfermedad inflamatoria de los tejidos o de las células adiposas, que es donde se encuentra alojada la grasa del cuerpo. Dicha afección está vinculada a enfermedades metabólicas, así como a enfermedades cardiovasculares.

La nutrióloga clínica María Teresa de Jesús, quien labora en el materno infantil Francisco A. Gonzalvo de La Romana, define el tejido adiposo como un “tejido graso que está por debajo de la dermis, que, en conjunto con la grasa visceral, conforman la obesidad. “Un aumento del grosor del tejido adiposo en las personas, puede comprometer la salud”, explicó la especialista.

De Jesús indica que según el Índice de Masa Corporal (IMC) de la persona, existen varios grados de obesidad, entre ellos destaca el uno, dos y tres. Señala que el rango normal del IMC en un paciente debe estar entre 18.4 a 24.5. Ahora bien, si la persona está por debajo de 18, se encuentra bajo peso, pero si los valores están por encima de 24, se podría estar hablando de un individuo que padece obesidad.

“Una persona que presenta un IMC por encima de 30 es un paciente que tiene obesidad grado 1. Superior a 34 estamos hablando de obesidad grado 2, es decir, ya es una persona que está en un riesgo potencial de desarrollar enfermedades metabólicas. La obesidad tipo 3, que es aquella que supera el 39. Es aquel individuo que conocemos como obeso mórbido y se le deben tratar los niveles de azúcar en la sangre, disminuir los niveles de sodio, porque es un paciente de alto riesgo”, dijo la nutrióloga.

LO MÁS EXPUESTOS

La profesional de la alimentación destacó que lo más propensos a padecer obesidad, además de los niños por estar en constante exposición a las bebidas azucaradas, tales como leches, maltas, jugos y demás, también la población trabajadora que está entre la edad de 22 a 36 años, es vulnerable.

Esto debe a que muchos de ellos no tienen horarios establecidos para el almuerzo y tienen que depender mucho de la comida rápida y este tipo de alimentos, por lo regular son altos en azucares, en sodio, grasas saturadas y por consecuencia, son promotores de estados inflamatorios en el cuerpo, resistencia a la insulina y posteriormente, la obesidad.

De Jesús manifiesta que el género femenino es más común a asistir a consultas con un especialista por temas de obesidad. “Yo aquí veo que el 90% de las consultas de nutrición son destinadas a mujeres. Las féminas están más preocupadas por su físico que los hombres. Las mujeres siempre buscan cuidar más la salud, pero cuando hablamos de obesidad como tal, los hombres presentan más obesidad, aunque asisten en menor cantidad a las visitas con especialistas”, destacó.

RIESGOS A LA SALUD

Por otro lado, la nutrióloga clínica expuso que los riesgos de padecer obesidad, están muy ligados a la cultura del individuo. “Nosotros los dominicanos tenemos un riesgo elevado de sufrir obesidad no solamente por una condición genética, sino también por condiciones alimenticias. Además de que nos gusta mucho los guisos, las frituras, las harinas y otros alimentos que nos ponen en peligro de tener sobrepeso”, manifestó.

Dentro de las afecciones que presentar un paciente obeso, expresó que la persona puede padecer hipertensión, diabetes, síndromes coronarios, enfermedades vasculares y cardiopulmonares, híper trastornos lipídicos, así también como afecciones inmunológicas, síndrome de ovarios poli quísticos en mujeres, entre otros trastornos.

A esto se le suma el desconocimiento y el poco acceso de los pacientes a un nutricionista, una rama de la salud que apenas está comenzando a desarrollarse en el país y todavía está en pañales. “Todo esto nos vuelve vulnerables en ese sentido y, por ende, la población podría abusar de los alimentos que le causan obesidad”, destacó.

HERRAMIENTAS PARA CAMBIAR ESTILO DE VIDA

La doctora hizo énfasis en que una vez sea evaluado el paciente y el especialista en nutrición determine su porcentaje de grasa, su IMC, su peso ideal y demás, se le entregará una guía de alimentación donde se le detalla los alimentos que pueden consumir en el desayuno, en el almuerzo y en la cena, además de las meriendas.

“Se le indicará al paciente cuales son las porciones de frutas, vegetales, cereales que debe consumir. Se le explica la importancia del uso de medidores de porciones, la regla de platos, entre otras técnicas para que la persona vaya cambiando su habito alimenticio”, dijo María Teresa de Jesús.

También dijo recomienda realizar algún tipo de actividad física que le guste al paciente y que sea accesible para este. “Exhortamos al paciente no comer distraídos frente a un televisor o computador, no hablar mucho durante la comida y estar concentrados en lo que está haciendo, de manera que el cerebro entienda que se está efectuando el proceso de alimentación”.

La especialista señaló que otra de las sugerencias para pacientes que padecen obesidad es tomar agua y mantenerse bien hidratados, ya que esto va de la mano con una buena alimentación.

Se debe incluir diariamente frutas en la dieta alimenticia, consumir vegetales al vapor, horno o plancha en dos de las comidas principales del día. “Hacer cambios en los tipos de carbohidratos, por ejemplo, los carbohidratos refinados se deben reducir en un 60 u 80 por ciento y sustituirlos por víveres o cereales integrales. Esto siempre se hará tomando en cuenta la condición el paciente.

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