sábado, noviembre 27, 2021

¿Qué aprendizaje deja la pandemia

para el destino turístico Punta Cana?

PUNTA CANA. El ser humano siempre le ha temido a lo grande. Una gran inundación, un gran terremoto, una gran tormenta, un gran león o una gran crisis. Lo pequeño no nos causa temor. Un arroyito, un vinito u otras cosas en diminutivo no son de temer.

Sin embargo, en pleno siglo XXI un enemigo, cuyo tamaño es apenas de 9 a 12 nanómetros, nos ha puesto de cabeza. Para tener una idea de lo pequeño que es, tomamos un metro y lo dividimos en mil millones de partes y cada una de esas la hacemos 9 veces más pequeñas aún. Nunca estuvimos preparados para luchar contra algo tan pequeño. Sólo en la mente de unos pocos humanos cupo la idea de que algo así podría pasar.

CRONOLOGÍA

El 4 de enero de 2020 la Organización Mundial de la Salud (OMS) pone en alerta a sus equipos de emergencia para el seguimiento de una extraña neumonía que estaba enfermando a personas en Wuhan, provincia de Hubei en China. Muchos repetíamos la frase conocida: “que allá pegue y aquí no llegue”. Hasta que comenzamos a darnos cuenta de que el ser un país turístico nos ponía en el radar temprano de la infección.

Más tarde supimos que si por algún lugar podía entrar la infección podría ser por Punta Cana, debido a que es el lugar por donde llega la mayor parte de extranjeros al país. El pronóstico no se hizo esperar. A finales de febrero vimos en televisión nacional una información que decía: “El Ministerio de Salud Pública confirmó hoy el primer caso de la enfermedad por el coronavirus 2019 (COVID-19) en la República Dominicana, en la provincia La Altagracia. El paciente es masculino, de 62 años de edad, de nacionalidad italiana, quien ingresó al país el 22 de febrero de 2020”. Mientras tanto las noticias internacionales no paraban.

Los teóricos de Verón-Punta Cana, hablábamos sobre el momento cuando la Organización Mundial de la Salud declarara la nueva enfermedad como pandemia mundial. En ese instante, decíamos, tendríamos que volver a los campos y ciudades de donde éramos oriundos, pues cerrarían el aeropuerto y, posiblemente, todos los negocios. Ese momento llegó el 11 de marzo cuando la OMS declaró la enfermedad como pandemia. Ya para el 19 de marzo todo estaba cerrado, por orden oficial.

En Punta Cana, el futuro era incierto, sin embargo, quedó demostrado que el éxito del destino no fue fruto del azar. Inmediatamente después de cierre se puso de manifiesto la gran responsabilidad social de los hoteleros más paradigmáticos de la zona.

EXPERIENCIA

La mayor lección que nos deja la pandemia es que cuando se está preparado y se toman las decisiones adecuadas no importa si el enemigo es muy grande o muy pequeño, siempre saldremos gananciosos.

El día en que más orgulloso me sentí de residir aquí fue el 23 de agosto (2021), cuando asistí a la conferencia de la Asociación Latinoamericana de Transporte Aéreo que se celebró en Hard Rock Hotel & Casino Punta Cana, del 22 al 24 de agosto, enviado por Adompretur. Todos los ponentes se desbordaron en elogios para República Dominicana y, muy especialmente para Punta Cana. Tal fue el caso de José Ricardo Botelho, CEO y director de ALTA quien se desbordó en elogios para la República Dominicana y particularmente para nuestro destino turístico.

“Punta Cana había avanzado mucho en los protocolos de bioseguridad augurando que la retomada, como él le llama, será muy fuerte”. Elogió, también, la decisión del Gobierno dominicano de proveer un seguro gratuito para los turistas, expresando, al mismo tiempo, que es necesario que este país abra para servir de ejemplo a otros.

Dijo que “estas ideas de República Dominicana expresadas por Frank Rainieri y el director del IDAC”, quienes tuvieron breves ponencias en el evento”, generan confianza y seguridad en las personas que saben que pueden venir y regresar a sus casas con tranquilidad”. Agregando que “para ALTA era un honor y un gusto estar aquí con nosotros celebrando un evento que es de los más grandes y antiguos de la industria”.

Al haber hecho lo que se recomendó hacer, tanto los empresarios como los habitantes del distrito turístico, los resultados que se auguraron no se hicieron esperar y, al día de hoy, se vislumbra una cohesión y una alianza no firmada entre empresarios, autoridades, y munícipes en torno al turismo. Es tanto el compromiso logrado con estos aprendizajes de la pandemia, que instituciones como la Asociación Dominicana de Prensa Turística (Adompretur) se aprestan a firmar acuerdos con las organizaciones de base de la sociedad, a fin de divulgar en la comunidad la idea de “El Turismo de las cosas”, que pretende crear conciencia de que nuestros actos particulares tienen consecuencias, que a veces son negativas para el turismo.

La pandemia sirvió para crear confianza, sentido de pertenencia, identidad y orgullo de vivir en Punta Cana. Podremos contarles a nuestros nietos que en 2020 nos atacó una pandemia de la cual salimos fortalecidos y de cómo la vencimos.

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