¿Sabías que tu vagina también se estresa y lo puedes curar teniendo relaciones sexuales?

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PUNTA CANA. Si bien tu estrés puede resentir algunas partes del cuerpo, como la cabeza (jaquecas), el cuello y la espalda, también afecta a los músculos de la pelvis (nivel de la zona genital).

Esta condición se denomina “Vulvodina” y es padecida por alrededor de 200 mil a 6 millones de mujeres en el mundo anualmente. Se manifiesta como un dolor crónico en la zona vaginal que aparece sin avisar y puede durar días o meses. Algunas mujeres lo han descrito como dolor similar al de un trabajo de parto sin epidural.

POSIBLES CAUSAS

Según estudios realizados en el Centro Nacional para la Investigación del Dolor Pélvico, en el Reino Unido, los dolores en esta área resultan por altos grados de depresión y ansiedad en la mujer.

Agregándole a ello, el aumento de cortisol (hormona que se relaciona con el estrés) ocasiona irregularidades en la vagina, como cambios en el flujo e irritaciones.

Por otro lado, La Asociación Nacional de Vulvodynia en Estados Unidos, entrega como posibles causas o por lo menos, los posibles factores que «contribuyen con el desarrollo de la enfermedad», además de los dos anteriormente mencionados por Polanía a una debilidad muscular del piso pélvico y lesiones o irritaciones de los nervios que transmiten el dolor de la vulva a la médula espinal.

¿CÓMO CURARLO?

Los expertos ginecológicos no han encontrado aún una cura certera que funcione a la perfección cuando se padece de Vulvodina. Sin embargo, hay quienes recomiendan tratarlo como una depresión estándar y recetan  tomar antidepresivos aclarando que esto sólo ayudará con la disminución de los  dolores pues es tan solo una parte del tratamiento.

Tener relaciones sexuales puede ayudar también. Aunque el dolor haga que las ganas de tener sexo disminuyan o desaparezcan, los doctores afirman que al tener relaciones el nivel de colágeno y células que se producen en esta área mantienen el flujo de la sangre a un nivel  alto en la vagina, ayudando a mitigar un poco el dolor.

Si los resultados concluyen que efectivamente se trata de depresión vaginal, algunos especialistas recetan antidepresivos que pueden generar distensión y mejorar la molestia, sin embargo, esto solo es parte del proceso. También se pueden formular desinflamatorios y geles que mitigan el malestar.

 Otros médicos recomiendan las relaciones sexuales, que aunque pueden ser dolorosas al principio, van a liberar endorfinas, lo cual finalmente ayuda en la mejora del problema».

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