PUNTA CANA. Médicos especialistas en obesidad, afirmaron la semana pasada, durante el taller para periodistas «Hablar te quita un peso de encima», en un hotel de Uvero Alto, en el distrito Verón-Punta Cana, que la obesidad debe ser abordada como una enfermedad crónica, compleja y multifactorial, y no como un problema sencillo o una condición relacionada únicamente con el exceso de peso.
Durante el encuentro organizado por Adium Pharma, los especialistas analizaron el impacto de la obesidad en la salud física y mental, las enfermedades asociadas, la evolución de los tratamientos, la importancia de un abordaje médico personalizado y el papel de la comunicación para reducir el estigma que enfrentan las personas que viven con esta condición.
OBESIDAD EN RD
«En República Dominicana, el 68 % de la población adulta convive con sobrepeso u obesidad. Para estas personas las soluciones mágicas no son la respuesta. Necesitamos espacios para conversar abiertamente sobre la obesidad, sin estigmas y con información respaldada por la ciencia. Esperamos que esta campaña estimule la conversación entre pacientes y profesionales de la salud», fuente externa.
La endocrinóloga Maricela Ramírez sostuvo que uno de los principales retos es cambiar la forma en que se habla de la obesidad tanto en los medios de comunicación como en la sociedad. «Debemos evitar el lenguaje de culpa en nuestros pacientes. Cuando veo algunos reportes en medios de comunicación, observo que a las personas que viven con obesidad no les ponen rostro; las muestran de espalda o únicamente con una cinta métrica, como si su valor fuera su composición corporal. Tenemos que comenzar a trabajar en la desestigmatización del paciente que vive con obesidad», expresó.


Ramírez explicó que las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) establecen que el individuo no debe ser definido por su enfermedad, por lo que señaló que ya no es correcto utilizar expresiones como «paciente obeso» o «paciente diabético». «Lo correcto es decir persona que vive con obesidad o persona que vive con diabetes, porque usted no es su enfermedad», enfatizó.
La especialista agregó que el índice de masa corporal no determina por sí solo el diagnóstico de la obesidad, ya que actualmente también se confirma mediante la medición del porcentaje de grasa corporal y otros parámetros clínicos. Asimismo, indicó que no existe un solo tipo de obesidad, sino diferentes fenotipos, y advirtió que República Dominicana registra una de las cifras más altas de crecimiento de esta enfermedad. Ramírez también destacó el impacto psicológico que tiene la obesidad en quienes la padecen.
«La obesidad es una enfermedad que tiene un impacto psicológico altísimo. Los pacientes sufren ansiedad, muchas veces ingieren grandes cantidades de alimentos y luego sienten culpa y depresión. Cuando una persona está en esa condición psicológica, debe ser abordada por un profesional de la salud. No puede ser un amigo o un compañero con buenas intenciones quien le diga que tiene exceso de peso o que se está haciendo daño, porque el paciente ya llega con una carga emocional muy alta», afirmó.
Por otro lado, Marcio Griebeler, especialista en Endocrinología y Medicina de la Obesidad de la Clínica Cleveland, desarrolló el tema «La obesidad y su impacto oculto: abordar los riesgos de salud a largo plazo más allá del peso», en la que explicó las principales comorbilidades asociadas a esta enfermedad y su efecto en la calidad de vida.


El especialista señaló que la obesidad se relaciona directamente con enfermedades como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial, los problemas articulares, las enfermedades cardiovasculares y diversos trastornos metabólicos, condiciones que reducen significativamente la movilidad, el bienestar emocional y la expectativa de vida. Explicó que las enfermedades cardiovasculares comprenden un grupo de trastornos que afectan el corazón y los vasos sanguíneos, originados principalmente por la acumulación de grasa en las arterias (aterosclerosis), la hipertensión y estilos de vida poco saludables.
Durante su exposición también abordó la evolución del tratamiento de la obesidad, destacando que actualmente existen nuevas alternativas farmacológicas que complementan la alimentación saludable y la actividad física.
Entre los aspectos desarrollados estuvieron la evolución del tratamiento más allá de la dieta y el ejercicio, el papel de las terapias farmacológicas innovadoras en el control del peso a largo plazo, los tratamientos de nueva generación y su impacto en la salud metabólica, así como el manejo de los efectos secundarios y la adherencia de los pacientes al tratamiento.
Asimismo, la nutricionista Hilda Escaño presentó «Atención personalizada de la obesidad: seguimiento a largo plazo y apoyo al paciente, claves para un tratamiento exitoso», donde enfatizó que el tratamiento de la obesidad no puede ser igual para todos los pacientes.
Durante su intervención destacó la importancia de la educación continua, la motivación, el apoyo conductual, una alimentación adecuada, la práctica de ejercicio para preservar la masa muscular y la prevención de la recuperación del peso perdido. Escaño explicó que el ayuno intermitente puede ser una herramienta útil cuando se realiza bajo supervisión médica y siguiendo un plan individualizado.


AYUNO INTERMITENTE
«A mí el ayuno intermitente me gusta bien llevado, porque tengo pacientes que lo hacen. Lo que no funciona es el ayuno intermitente forzoso que hacen algunas personas porque no les dio tiempo de preparar sus comidas o salieron rápido de casa. El ayuno intermitente consiste en distribuir las calorías, carbohidratos y grasas saludables dentro de una ventana de tiempo determinada, adaptada al estilo de vida del paciente», explicó. Añadió que romper el ayuno con comidas abundantes y altas en grasas o carbohidratos contradice los objetivos de esta estrategia nutricional.
«Las personas que quieran hacerlo siempre deben acudir a un profesional de la salud. A los 18 años muchas dejábamos de cenar para amanecer más delgadas, pero a esa edad el metabolismo y la biología eran diferentes. Someter el cuerpo a restricciones innecesarias puede provocar efecto rebote y pérdida de adherencia al tratamiento», sostuvo. La especialista también explicó las razones por las que muchas personas recuperan con el paso de los años las libras perdidas durante un proceso de adelgazamiento, insistiendo en la importancia del seguimiento médico a largo plazo.
ESTADISTICAS
La obesidad y el sobrepeso en República Dominicana han incrementado significativamente durante la última década, impactando la vida de millones de personas y provocando un aumento de las enfermedades asociadas y de los costos para los sistemas de salud.
Según el World Obesity Atlas 2025, el 68 % de los dominicanos presenta un índice de masa corporal elevado y, de ese total, el 32 % vive con obesidad, cifras que muestran un crecimiento sostenido desde 2010.
A nivel mundial, más de 1,000 millones de personas viven con obesidad, entre ellas más de 160 millones en América Latina. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define esta condición como una enfermedad crónica, compleja y multifactorial, considerada uno de los principales desafíos de salud pública y una creciente carga económica para los sistemas sanitarios.
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