En una noche cargada de drama en el Madison Square Garden, los Indiana Pacers resucitaron el espíritu de Reggie Miller para firmar una de las remontadas más impactantes de estos playoffs.
Con una reacción en los últimos minutos del tiempo reglamentario, coronada por una canasta casi imposible de Tyrese Haliburton, los Pacers derrotaron 138-135 a los New York Knicks en la prórroga, tomando ventaja 1-0 en la final de la Conferencia Este.
El Madison, que celebraba el regreso de los Knicks a una final de conferencia tras 24 años, pasó del éxtasis al silencio sepulcral cuando Haliburton, con solo siete segundos en el reloj, igualó el partido con un tiro desde la media vuelta que evocó directamente el célebre gesto de «estrangulamiento» de Miller en 1994.
Aunque los árbitros revisaron la jugada y confirmaron que valía solo dos puntos, enviando el duelo al tiempo extra, el daño psicológico ya estaba hecho.
Aaron Nesmith, con seis triples en el último cuarto, sostuvo la ofensiva de Indiana, que cerró el partido con sangre fría, mientras los Knicks desperdiciaban una ventaja de 14 puntos en los últimos tres minutos. Jalen Brunson, quien firmó 43 puntos, no pudo evitar la caída local tras perder un balón clave en la prórroga.
Con este inesperado golpe sobre la mesa, los Pacers, que ya eliminaron al primer sembrado del Este, se consolidan como la gran revelación de los playoffs. Haliburton lo resumió con claridad: «No se acaba hasta que se acaba».
Fuente: Agencia AFP
![]()
![]()


