La ex campeona de UFC Ronda Rousey volverá a competir en artes marciales mixtas el próximo 16 de mayo, cuando enfrente a Gina Carano en un combate entre peleadoras retiradas, luego de una década fuera de la competencia.
Rousey desarrolló gran parte de su carrera utilizando la llave de brazo como principal recurso de sumisión dentro de las MMA. La técnica, tomada del judo, deporte en el que ganó medalla de bronce olímpica en 2008, le permitió conseguir varias victorias rápidas durante sus primeros años como profesional.
Luego de ganar tres peleas amateurs por sumisión en menos de un minuto, debutó profesionalmente en 2011 y obtuvo ocho triunfos consecutivos por llave de brazo. Siete de esas victorias ocurrieron en el primer asalto.
La estadounidense se convirtió en una de las figuras más conocidas de UFC durante el crecimiento de las peleas femeninas dentro de la empresa.
En la parte final de su carrera perdió por nocaut ante Holly Holm y Amanda Nunes en sus dos últimas presentaciones dentro del octágono. Su próxima rival, Gina Carano, peleó por última vez hace casi 17 años y fue una de las primeras figuras femeninas de las MMA en alcanzar notoriedad internacional.
Carano desarrolló un estilo basado en el Muay Thai y varias de sus victorias fueron por nocaut, mientras que Rousey construyó su carrera principalmente alrededor del grappling y las sumisiones.
Uno de los casos más recordados de la efectividad de la llave de brazo de Rousey ocurrió en 2012, cuando derrotó a Sarah Kaufman por sumisión en 54 segundos, pese a que su rival había preparado la pelea para evitar esa técnica.
Fuente: ESPN
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