Banco Mundial advierte alza global de energía y alimentos por guerra en Oriente MedioEl Grupo Banco Mundial advirtió en su más reciente informe Commodity Markets Outlook que los precios mundiales de la energía subirán 24 % este año y los productos básicos 16 %, como consecuencia de la guerra en Oriente Medio y su impacto en el suministro global, especialmente en rutas clave como el estrecho de Ormuz.
El organismo señaló que el incremento de costos tendrá efectos directos sobre la inflación, el crecimiento económico, el empleo y la seguridad alimentaria, con mayor impacto en economías en desarrollo y hogares de menores ingresos.
Según el reporte, los ataques a infraestructura energética y las interrupciones marítimas provocaron una reducción inicial de unos 10 millones de barriles diarios en el suministro mundial de petróleo.
Aunque los precios se moderaron tras su pico de abril, el crudo Brent seguía más de 50 % por encima de los niveles de inicios de año.
Para 2026, el Banco Mundial proyecta que el petróleo Brent promediará US$86 por barril, frente a los US$69 registrados en 2025. Si el conflicto empeora o persisten daños en instalaciones críticas, el precio podría escalar hasta US$115 por barril.
El informe también prevé que los fertilizantes aumentarán 31 % en 2026, impulsados por un alza de 60 % en la urea. Esta situación podría reducir la producción agrícola y empujar a hasta 45 millones de personas adicionales a inseguridad alimentaria aguda, según estimaciones citadas del Programa Mundial de Alimentos.
En cuanto a los metales, se espera que productos como aluminio, cobre y estaño alcancen máximos históricos por la alta demanda vinculada a centros de datos, vehículos eléctricos y energías renovables. Los metales preciosos también seguirían al alza como refugio ante la incertidumbre geopolítica.
El Banco Mundial estima que la inflación en economías en desarrollo será de 5.1 % en 2026, superior a lo previsto antes del conflicto, mientras el crecimiento económico se reduciría a 3.6 %.
El economista en jefe del organismo, Indermit Gill, afirmó que la guerra golpea la economía mundial en varias fases: primero con energía más cara, luego con alimentos más costosos y finalmente con mayor inflación y deuda.
El organismo recomendó a los gobiernos evitar subsidios generales que deterioren las finanzas públicas y, en cambio, aplicar ayudas temporales y focalizadas a los sectores más vulnerables.
![]()
![]()


