El barril de Brent cerró este viernes en 108,17 dólares en los mercados internacionales, tras caer cerca de un 2 %, en medio de expectativas de negociación entre Estados Unidos e Irán y pese a la persistente tensión en el estrecho de Ormuz.
El crudo se modera luego de haber alcanzado los 126,41 dólares el miércoles, su nivel más alto desde 2022, al inicio de la guerra en Ucrania. Aun así, en la semana acumula una ganancia cercana a ocho dólares, reflejando la volatilidad del mercado.
La reciente caída responde a señales de posible diálogo entre Washington y Teherán, luego de que se conociera una propuesta iraní para negociar, mediada por Pakistán. Aunque el presidente Donald Trump dijo no estar satisfecho con la oferta, no descartó la tregua vigente entre ambos países.
Sin embargo, el principal factor de presión sigue siendo el bloqueo en el estrecho de Ormuz, una vía clave por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial. Esta situación ha impulsado el precio del crudo, que se ha disparado un 57 % desde el inicio del conflicto en Oriente Medio a finales de febrero.
En paralelo, el mercado observa sin efectos inmediatos la salida de Emiratos Árabes Unidos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, decisión que podría tener consecuencias a largo plazo al permitirle aumentar su producción sin las restricciones del cártel.
Analistas coinciden en que, mientras persista el bloqueo en Ormuz, la oferta seguirá limitada y los precios tenderán al alza. No obstante, a futuro, un aumento de la producción global podría generar un exceso de oferta y provocar una caída significativa en los precios del petróleo, incluso hasta niveles cercanos a los 70 dólares por barril.
Fuente: EFE
![]()
![]()


