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Costa Rica apuesta por una técnica de estimulación cardíaca más cercana a la natural

Por BavaroNews

#Costa Rica

La primera implantación del electrodo Solia CSP S en Costa Rica se realizó en el Hospital Metropolitano, en el Centro de Excelencia Cardiovascular de la institución, como parte de una técnica de estimulación fisiológica que busca sincronizar mejor las contracciones del corazón al aprovechar sus vías naturales de conducción eléctrica.

Según publicó el medio costarricense El Observador, el dispositivo fue diseñado específicamente para alcanzar el sistema de conducción cardíaca y transmitir el impulso eléctrico de una forma más parecida a la que utiliza el órgano de manera natural.

El cardiólogo y especialista en electrofisiología cardíaca Luis Diego Solís explicó que la principal diferencia con los marcapasos tradicionales no está en el dispositivo que genera los impulsos, sino en la ubicación del electrodo y en la vía por la que se transmite la señal eléctrica.

Los marcapasos se utilizan en personas cuyo corazón late demasiado lento y necesita estímulos eléctricos para mantener una frecuencia adecuada. En los procedimientos convencionales, uno de los electrodos puede colocarse en el ventrículo derecho, una ubicación que no siempre permite aprovechar el sistema natural encargado de distribuir la electricidad y coordinar la contracción cardíaca.

La estimulación fisiológica procura llegar directamente a esas vías de conducción para mantener una contracción más sincronizada. Solís comparó el procedimiento con conectarse al cableado eléctrico de una habitación, de manera que la energía siga el recorrido previsto en la instalación.

Un electrodo diseñado para llegar al sistema de conducción

Aunque la estimulación fisiológica ya se había utilizado en Costa Rica con electrodos destinados habitualmente a otros tipos de marcapasos, el Solia CSP S fue diseñado específicamente para alcanzar el sistema natural de conducción cardíaca.

De acuerdo con Solís, el electrodo incorpora modificaciones en la forma y la longitud de la hélice que permite fijarlo al corazón, con el propósito de facilitar su colocación en el punto adecuado y mejorar la efectividad y seguridad del procedimiento.

La implantación no elimina las demás alternativas disponibles para pacientes que necesitan un marcapasos. La selección depende de las condiciones clínicas de cada persona y de la frecuencia con la que requerirá estimulación cardíaca.

Entre las opciones también existen marcapasos de menor tamaño que se colocan dentro del corazón sin los electrodos tradicionales. Cada tecnología responde a necesidades específicas, por lo que la más conveniente debe determinarse mediante una evaluación médica individual.

La ubicación del electrodo puede ser especialmente relevante para pacientes que necesitarán estimulación ventricular frecuente durante varios años. Solís explicó que la falta de sincronía asociada a algunos métodos tradicionales puede deteriorar progresivamente la función del músculo cardíaco.

Según el especialista, ese deterioro puede aparecer después de dos o tres años en algunas personas, mientras que en otras puede tardar hasta una década.

El objetivo de estimular las vías naturales de conducción es reducir ese riesgo. Solís estimó que la probabilidad de desarrollar ese deterioro con estimulación fisiológica puede situarse por debajo del 1%.

Esta técnica también podría beneficiar a determinados pacientes que ya presentan una reducción de la fuerza de contracción del corazón, aunque los resultados dependen de la enfermedad y de las características de cada caso.

La indicación depende de cada paciente

La técnica puede considerarse en personas que necesitan un marcapasos, pero el beneficio esperado varía según sus condiciones cardíacas y su dependencia del dispositivo.

Entre los pacientes que podrían obtener mayores beneficios están aquellos con una contractilidad reducida y quienes necesitan estimulación durante más del 20 % del tiempo. «La pregunta es quién se va a beneficiar más de esa técnica», señaló Solís a El Observador, al destacar que la decisión debe responder a las necesidades clínicas de cada paciente y no únicamente a la disponibilidad de una tecnología nueva.

El especialista indicó que la recuperación tras el implante no suele ser más prolongada que la de un marcapasos convencional. Por lo general, el paciente requiere algunas horas de reposo y cuidados de la herida para prevenir infecciones.

FUENTE: Externa

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