En un operativo en Sudáfrica, la policía ha recuperado 78 cadáveres de mineros ilegales en una mina de oro abandonada, ubicada a 150 kilómetros al suroeste de Johanesburgo. Durante dos días, las operaciones han sido intensas, utilizando cabrestantes para descender al pozo de 2,6 kilómetros de profundidad.
Más de 216 personas lograron salir con vida, aunque en condiciones de salud precarias. Los mineros clandestinos, conocidos como «zama zamas», permanecieron durante meses bajo tierra en una especie de ciudad subterránea, debilitados y sin poder ascender por la única cuerda que usaban como acceso.
Desde agosto, las autoridades han detenido a más de 1.500 mineros ilegales, en su mayoría extranjeros, y han comenzado a deportar a varios de ellos, incluidos mozambiqueños, sothos y zimbabuenses. A pesar de los esfuerzos por desalojar la mina, se estima que un número indeterminado de personas sigue atrapado bajo tierra.
El operativo, que incluye el cercado del área y la reducción de suministros básicos para forzar el desalojo, ha generado críticas por las condiciones extremas a las que se enfrentan los mineros.
La operación continuará durante los próximos días con la esperanza de rescatar más sobrevivientes y recuperar los cuerpos restantes.
Fuente: Agencia AFP
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