COLOMBIA. La mayor disidencia de la extinta guerrilla de las FARC, el autodenominado Estado Mayor Central (EMC), se adjudicó este viernes los ataques armados perpetrados el pasado martes en Cali y otras localidades del suroeste colombiano, que dejaron siete muertos y al menos 28 heridos.
Según datos obtenidos por la Agencia AFP, un video enviado a un grupo de periodistas, un comandante identificado como Marlon Vásquez, vestido con camuflaje y flanqueado por guerrilleros armados, asumió la responsabilidad de los atentados, asegurando que se realizaron en conmemoración de los 61 años de la fundación de las FARC, en junio de 1964.
Los ataques incluyeron disparos, coches bomba y el uso de drones, según reportes oficiales. Las víctimas fatales fueron dos policías y cinco civiles. Las autoridades confirmaron 24 ataques, aunque el EMC afirma que fueron 40 en total.
La ola de violencia agudiza lo que ya es considerada la peor crisis de seguridad en Colombia en la última década. La tensión aumentó aún más con el atentado del sábado pasado contra el senador y precandidato presidencial Miguel Uribe, baleado presuntamente por un menor de 15 años que permanece detenido.
Uribe, de 39 años y perteneciente al opositor partido Centro Democrático, se encuentra en estado crítico.
Mientras el presidente Gustavo Petro no descarta que el EMC esté vinculado al atentado contra Uribe, los disidentes lo han negado, calificándolo como un «autoatentado». El mandatario también ha sugerido la posible participación de una red de narcotráfico con conexiones internacionales y sede en Dubái.
Ante la gravedad del panorama, el Centro Democrático anunció este viernes la suspensión temporal de sus actividades proselitistas con miras a las elecciones presidenciales de 2026, en las que aspiran a regresar al poder.
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