El miércoles, el ejército colombiano anunció el inicio de operaciones ofensivas en la región del Catatumbo, en la frontera con Venezuela, tras un ataque masivo del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que ha dejado alrededor de 80 muertos y más de 36,000 desplazados.
El general Eric Rodríguez, jefe de operaciones del Ejército, detalló que se han utilizado artillería para controlar los corredores de movilidad y garantizar la seguridad de los civiles en las áreas cercanas a Tibú.
El ataque del ELN, iniciado el 16 de enero, ha afectado a la población civil y disidentes de las FARC que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016. Este es considerado el peor estallido de violencia en Colombia en la última década.
La situación ha llevado al gobierno de Gustavo Petro a pasar a la ofensiva, no solo en términos militares, sino también en la transformación del territorio, según indicó el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo.
El desplazamiento masivo ha generado una crisis humanitaria, especialmente en la ciudad de Cúcuta, donde miles de personas se encuentran albergadas. La directora del ICBF, Astrid Cáceres, reportó que entre el 35% y el 40% de los desplazados son niños y adolescentes. El presidente Petro también anunció la posibilidad de declarar un «estado de conmoción interior» para hacer frente a la crisis.
Además, la Fiscalía colombiana reactivó las órdenes de captura contra más de 30 cabecillas del ELN, quienes se habían beneficiado de una suspensión temporal de las órdenes en 2022 y 2023 como parte de las negociaciones de paz que actualmente están suspendidas.
La situación sigue siendo incierta, mientras se espera una resolución de las negociaciones de paz y la reanudación de los esfuerzos para estabilizar la región.
Fuente: Agencia AFP
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