El Salvador enfrenta una crisis de seguridad vial que deja un promedio de cuatro personas fallecidas y 67 lesionadas cada día en accidentes de tránsito, según datos presentados recientemente por Movilidad y Seguridad Vial El Salvador (Moves), cuyos representantes advirtieron sobre la necesidad de transformar el sistema de transporte y la infraestructura vial del país para reducir la siniestralidad y mejorar la movilidad urbana.
Las cifras fueron dadas a conocer por Vanessa Rubio, directora ejecutiva de Moves, y Hugo Mayorga, director legal de la organización, durante una entrevista en el programa Diálogo 21 de Grupo Megavisión, donde analizaron los principales desafíos que enfrenta la movilidad en el territorio salvadoreño.
De acuerdo con la entidad, de las 67 personas lesionadas diariamente en incidentes de tránsito, al menos 37 sufren heridas de gravedad, una situación que evidencia el impacto humano y social de la problemática vial.
Rubio señaló que El Salvador requiere una transformación integral del transporte colectivo y una mejor planificación de la infraestructura vial. Entre las medidas propuestas destacó la implementación de carriles exclusivos para autobuses y microbuses, con el objetivo de agilizar los desplazamientos y reducir la congestión.
“Sería muy positivo que todas las calles y calzadas tuvieran carriles exclusivos para el transporte público, lo que permitiría mayor fluidez y descongestionaría la circulación”, expresó.
Por su lado, Mayorga indicó que alrededor del 70 % de la población utiliza el transporte colectivo como principal medio de movilidad, por lo que consideró necesario priorizar este sector dentro de las políticas públicas y la planificación urbana.
“El uso del suelo debe priorizar los desplazamientos de las mayorías. Si el 70 % de la población utiliza autobuses y microbuses, el país debería otorgarles prioridad a estos medios”, afirmó.
Los representantes de Moves también alertaron sobre el acelerado crecimiento del parque vehicular salvadoreño, que ha aumentado a una tasa promedio de 8.5 % anual durante los últimos cinco años. Actualmente circulan cerca de 2.1 millones de vehículos particulares, una cifra que podría superar los tres millones para 2030 y alcanzar más de 4.5 millones en 2035 si la tendencia se mantiene.
Según Mayorga, la congestión vehicular tiene consecuencias que van más allá de la movilidad. Indicó que una persona promedio pierde dos horas diarias atrapada en el tráfico, lo que representa más de 730 horas al año, equivalentes a 30 días completos.
Ante este panorama, los especialistas propusieron modernizar el transporte colectivo, implementar horarios escalonados en centros educativos y lugares de trabajo, ampliar las vías de circulación, construir pasos a desnivel y aprovechar herramientas tecnológicas como semáforos inteligentes y aplicaciones de monitoreo de rutas.
Asimismo, enfatizaron que las soluciones requieren la participación conjunta del Gobierno, el sector transporte, la empresa privada y la ciudadanía.“La movilidad es una responsabilidad compartida y ningún actor puede resolverla de manera aislada”, coincidieron.
Moves también valoró la reciente decisión de ampliar los recorridos de 160 unidades de transporte colectivo hacia el centro histórico de San Salvador, aunque advirtió que este tipo de medidas debe sustentarse en estudios técnicos para evitar una mayor saturación de corredores viales ya congestionados.
Finalmente, Rubio y Mayorga hicieron un llamado a fortalecer la educación vial y promover una cultura de respeto y cortesía entre conductores, como parte de los esfuerzos para construir un sistema de movilidad más seguro y eficiente para la población salvadoreña.
Fuente: Externa
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