Teherán. El líder supremo de Irán, ayatolá Ali Jamenei, aseguró este jueves que el presidente estadounidense Donald Trump “exageró” los efectos de los ataques contra instalaciones nucleares iraníes y afirmó que Estados Unidos “no ganó nada” con su intervención militar. Las declaraciones marcan la primera intervención pública del guía supremo desde el inicio del alto el fuego entre Irán e Israel, vigente desde el martes tras 12 días de guerra.
Según datos obtenidos por la Agencia AFP, en tono desafiante, Jamenei calificó la respuesta iraní como una “bofetada contundente” a Estados Unidos, y sostuvo que Israel “casi colapsó” ante los misiles lanzados desde Teherán. Mientras, Washington intenta defender la efectividad del ataque conjunto del domingo sobre los complejos nucleares de Fordo, Natanz e Isfahán.
Aunque Trump declaró que esas instalaciones habían quedado “totalmente destruidas”, el panorama es más incierto. Un documento clasificado filtrado por CNN sugiere que los ataques solo retrasaron el programa nuclear iraní por algunos meses, sin eliminar sus componentes clave. Además, el OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica) y el propio ejército israelí coincidieron en que aún es muy pronto para evaluar los daños reales.
Aumentando la tensión, Jamenei advirtió que si EE. UU. reanuda las agresiones, Irán está listo para bombardear bases estadounidenses en Medio Oriente. Trump, visiblemente molesto por las críticas internas, anunció que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, dará declaraciones para “defender la dignidad de los pilotos estadounidenses”.
A la espera de una evaluación técnica completa, la comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo del frágil alto el fuego, mientras se reactiva la diplomacia. El vocero iraní Esmail Baqai admitió en Al Jazeera que las instalaciones “han sido considerablemente dañadas”, pero reiteró que el país seguirá defendiendo su programa nuclear “con fines pacíficos”.
Por su parte, Trump confirmó que la próxima semana podrían retomarse las negociaciones nucleares, interrumpidas tras la ofensiva israelí. El enviado especial de EE. UU. para Oriente Medio, Steve Witkof, expresó su esperanza de alcanzar un acuerdo de paz y afirmó que “los iraníes están preparados para hablar”.
El último balance del conflicto reporta 627 civiles muertos y más de 4,800 heridos en Irán, mientras que 28 personas fallecieron en Israel por la ofensiva iraní. El escenario sigue siendo incierto, pero el discurso de Jamenei deja claro que el pulso político y militar con Estados Unidos aún no ha terminado.
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