El papa León XIV marcó con fuerza el tono de su pontificado este domingo durante su primera misa pública, al denunciar un modelo económico que “explota los recursos de la tierra y margina a los pobres”.
La ceremonia tuvo lugar en la plaza de San Pedro ante más de 200,000 personas, según cifras oficiales, y contó con la asistencia de una amplia delegación internacional, incluidos varios presidentes latinoamericanos y altos funcionarios estadounidenses.
Según datos obtenidos por la Agencia AFP, diez días después de su elección, el nuevo líder de los 1.400 millones de católicos en el mundo reafirmó su visión social y pastoral, al tiempo que hizo un llamado urgente a la unidad, la paz y la caridad.
León XIV, nacido en Chicago y con una trayectoria de más de dos décadas como misionero y obispo en Perú, se convierte en el primer papa con raíces peruano-estadounidenses. Su elección ha generado entusiasmo y expectativas tanto en América Latina como en los Estados Unidos.
Durante la misa, el nuevo obispo de Roma recibió los emblemas tradicionales del papado: el palio, que se lleva sobre los hombros, y el anillo del pescador, símbolo de su autoridad espiritual, forjado especialmente para cada pontífice y destinado a ser destruido tras su fallecimiento.
León XIV eligió su nombre en honor a León XIII, recordado por su defensa de la doctrina social de la Iglesia y por denunciar la explotación de los trabajadores en el siglo XIX. En esa línea, el nuevo papa reiteró este domingo su compromiso con la justicia social, condenando el odio, la violencia, los prejuicios y el miedo a lo diferente.
Antes de la misa, León XIV recorrió la plaza de San Pedro en el papamóvil para saludar a los fieles, entre ellos muchos latinoamericanos y africanos residentes en Europa. Inacia Lisboa, una mujer caboverdiana de 71 años, expresó su emoción al ver al nuevo papa, asegurando que ya “tiene un espacio en su corazón”.
Entre los asistentes se encontraban también los presidentes de Colombia, Gustavo Petro; Ecuador, Daniel Noboa; Paraguay, Santiago Peña; y la presidenta de Perú, Dina Boluarte, con quien el papa sostuvo una breve reunión privada enfocada en el bienestar de los peruanos.
Desde Estados Unidos asistieron el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio. Vance, converso al catolicismo en 2019, saludó brevemente al pontífice, pero no tuvo una audiencia privada.
Tras la misa, León XIV recibió al presidente ucraniano Volodimir Zelenski en una audiencia privada. Durante la ceremonia, el papa pidió “negociaciones para una paz justa y duradera” en Ucrania y expresó su preocupación por la situación humanitaria en Gaza, donde “niños, familias y ancianos pasan hambre”.
En su primera semana como papa, León XIV ha reiterado su compromiso con el combate a las desigualdades globales, la defensa del trabajo digno y la promoción de una familia basada en la unión entre un hombre y una mujer.
Su liderazgo comienza en medio de grandes desafíos para la Iglesia, incluyendo escándalos de abusos, el rol de las mujeres, el celibato sacerdotal y la transparencia financiera del Vaticano.
Fuente: Agencia AFP
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