Ráfagas de disparos continúan retumbando en Goma, en el este de la República Democrática del Congo, donde los enfrentamientos entre el ejército congoleño y los rebeldes del M23, apoyados por Ruanda, han intensificado la crisis humanitaria.
La ciudad, rica en minerales y hogar de casi dos millones de personas, está sumida en el caos tras la entrada del M23 el domingo, dejando a los residentes atrapados sin acceso a agua ni electricidad debido a los bombardeos.
Según publicó el medio Agencia AFP, en medio de la violencia, los manifestantes en la capital Kinshasa atacaron embajadas, incluidas las de Ruanda y países occidentales, acusados de no intervenir de manera efectiva en el conflicto.
La ONU convocó una reunión urgente para abordar la situación, que ha causado al menos 17 muertos y 367 heridos en dos días de intensos combates.
La ofensiva también ha provocado el desplazamiento de medio millón de personas desde principios de año y una grave escasez de alimentos, lo que agrava aún más la crisis humanitaria.
Organismos como el Comité Internacional de la Cruz Roja y el Programa Mundial de Alimentos han alertado sobre el riesgo de propagación de enfermedades, incluida el ébola, debido a las condiciones extremas en la zona.
Fuente: Agencia AFP
![]()
![]()


