Punta Cana. La reciente actividad sísmica registrada en las proximidades de Punta Cana debe servir como una oportunidad para fortalecer la preparación de la población, no como motivo de alarma, advirtió Bruno Benítez, director de Gestión de Riesgos de la Alcaldía de Verón-Punta Cana y encargado nacional de Socorro y Emergencias de la Cruz Roja Dominicana.
Benítez explicó que la ocurrencia de varios movimientos telúricos en un mismo día es normal y señaló que pueden registrarse muchos más, aunque la población suele percibir principalmente aquellos de mayor magnitud o los que son sentidos por un número considerable de personas.
“La actividad sísmica que hemos estado viviendo en los últimos meses no debe ser motivo de preocupación, más sí de preparación”, sostuvo el especialista, quien llamó a las familias a elaborar planes de emergencia, socializarlos con sus integrantes y evaluar las condiciones de seguridad de sus viviendas y lugares de trabajo.
El llamado se produce luego de que este lunes 24 de agosto se registraran varios movimientos sísmicos en las proximidades de Punta Cana, incluido uno de magnitud 4.1 ocurrido alrededor de las 11:25 de la noche, con epicentro localizado a unos 37 kilómetros de la zona turística, en aguas próximas a la República Dominicana.
De acuerdo con el reporte sísmico, el movimiento se produjo en una zona ubicada entre República Dominicana y Puerto Rico. Hasta el momento no se han reportado daños materiales ni personas afectadas.
A este evento se sumaron otros tres sismos registrados durante el mismo lunes por el Centro Nacional de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), con magnitudes de 3.0, 2.9 y 1.9.
El primero ocurrió a la 1:43 de la madrugada, tuvo una magnitud de 3.0, una profundidad de 10 kilómetros y fue localizado a 79.4 kilómetros al este-noreste de Punta Cana.
A las 2:57 de la tarde se registró otro movimiento, de magnitud 1.9, a 14.7 kilómetros de profundidad y 9.9 kilómetros al sureste de Punta Cana.
Posteriormente, a las 5:16 de la tarde, fue registrado un sismo de magnitud 2.9, con una profundidad de 28.5 kilómetros y ubicado a 98.1 kilómetros al este-noreste de Punta Cana.
Preparación ante la actividad sísmica
El director de Gestión de Riesgos señaló que la preparación debe involucrar a todos los sectores y no limitarse a las instituciones de respuesta.
Escuelas, iglesias, hoteles, establecimientos comerciales, empresas, residenciales y familias deben contar con medidas y protocolos para actuar ante una eventual emergencia, indicó.
Benítez sostuvo además que la actividad sísmica de Punta Cana puede considerarse moderadamente activa y que en los últimos meses se ha observado un aumento de los movimientos.
“Cada secuencia o actividad sísmica debe alertarnos y ser una señal de que en cualquier momento pudiese ocurrir un evento sísmico en el que tengamos que poner en ejecución nuestros planes”, afirmó.
Asimismo, insistió en que los movimientos registrados no deben interpretarse por sí solos como una señal de que ocurrirá un terremoto de mayor magnitud, pero sí como una oportunidad para que la población revise qué tan preparada está para responder ante un eventual evento.
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