- Publicidad -

Juventud acorralada

Por Oscar Quezada

#Juventud #Opinión

Durante una caminata por una zona residencial de Punta Cana, observé una escena que me llevó a reflexionar sobre una realidad a menudo ignorada. Un joven vigilante, de unos 25 años, estaba absorto en su teléfono móvil, como si buscara en la pantalla algo que su entorno no le ofrecía.

Más adelante, otro joven, posiblemente aún más joven, vestía el mismo uniforme. Dos rostros distintos, pero una misma historia compartida. Me acerqué a uno de ellos y le pregunté si estudiaba.

Me dijo que solo trabajaba. No necesité más detalles para comprender las implicaciones de esa afirmación. Detrás de ella se vislumbran limitaciones y oportunidades que permanecen fuera de su alcance.

ste tipo de empleo plantea interrogantes sobre la forma en que se ejerce el oficio de seguridad privada en nuestro país. Largas jornadas, salarios bajos y condiciones que raramente compensan el esfuerzo.

Los turnos pueden extenderse por días, las noches ofrecen poco descanso, y la rutina desgasta a esas personas. Y sumemos a estos elementos el peligro al que se exponen esos guardianes.

Es un trabajo necesario, pero subestimado. Lo desconcertante es que muchos jóvenes en edad de formarse académicamente cambien las aulas por puestos de vigilancia, no por elección, sino por necesidad económica.

Cuando la educación se posterga, las posibilidades de crecimiento se reducen significativamente. No estoy juzgando a estos jóvenes. Somos nosotros quienes debemos cuestionarnos como sociedad.

¿Qué estamos haciendo para revertir este círculo vicioso, donde segmentos importantes del relevo generacional miran la educación como privilegio? ¿Por qué un trabajo digno sigue siendo una meta difícil de alcanzar para tantos?

Siempre que veo a un joven guardián, pienso que deberían estar desarrollando su potencial en otro ámbito, construyendo un futuro diferente. Pero también veo un sistema que, en lugar de impulsarlo, lo mantiene estancado.

Loading

Autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *