El botulismo es una enfermedad poco frecuente, pero de extrema gravedad, causada por la toxina producida por la bacteria Clostridium botulinum, la cual afecta el sistema nervioso y puede provocar parálisis progresiva e incluso la muerte si no se trata a tiempo.
Especialistas en salud advierten que la intoxicación ocurre principalmente por el consumo de alimentos mal conservados, especialmente enlatados artesanales, embutidos y productos envasados sin las debidas normas sanitarias.
También puede presentarse por infecciones en heridas o, en el caso de los lactantes, por la ingestión de miel o contacto con esporas de la bacteria.
Entre los síntomas más comunes se encuentran visión borrosa o doble, dificultad para hablar y tragar, debilidad muscular, boca seca y problemas respiratorios, generalmente sin presencia de fiebre, lo que puede retrasar su detección.
Las autoridades sanitarias reiteran que el botulismo constituye una emergencia médica y de salud pública, por lo que cualquier caso sospechoso debe ser atendido de inmediato en un centro hospitalario y notificado a los organismos correspondientes.
Asimismo, exhortan a la población a extremar las medidas de higiene alimentaria, evitar el consumo de productos sin registro sanitario y no ofrecer miel a niños menores de un año, como forma de prevención.
Fuente: Externa
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