Los niveles de colesterol LDL, conocido como “colesterol malo”, deben mantenerse por debajo de 100 mg/dL para considerarse óptimos, según recomendaciones médicas, ya que valores elevados pueden aumentar el riesgo de enfermedades del corazón.
De acuerdo con especialistas, un nivel entre 100 y 129 mg/dL se considera casi óptimo, mientras que cifras entre 130 y 159 mg/dL representan un límite alto. A partir de 160 mg/dL se clasifica como alto, y por encima de 190 mg/dL como muy alto.
El colesterol LDL es uno de los principales factores asociados a problemas cardiovasculares, debido a que puede acumularse en las arterias y dificultar la circulación sanguínea.
En personas con condiciones como diabetes o antecedentes cardíacos, los especialistas recomiendan mantener niveles aún más bajos, por debajo de 70 mg/dL.
Los médicos insisten en la importancia de llevar una alimentación balanceada, realizar actividad física y someterse a chequeos periódicos para prevenir complicaciones de salud relacionadas con el colesterol.
Fuente: Externa
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