El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una condición neurobiológica que afecta a millones de niños en todo el mundo, complicando sus relaciones sociales desde temprana edad.
Tobias Gregor, neurólogo pediátrico, señala que estas conductas están ligadas a diferencias neurobiológicas que afectan habilidades clave como el contacto visual, considerado fundamental para la comunicación en muchas culturas.
Este desafío genera exclusión social y dificulta la construcción de vínculos profundos, lo que a menudo daña la autoestima de los niños.
Aunque algunos logran adaptarse, adoptando roles como el de “payaso de la clase” para integrarse, esto puede perpetuar estigmas y limitar sus relaciones significativas.
Además, el TDAH tratado a destiempo incrementa el riesgo de depresión, adicciones y otros trastornos.
Especialistas enfatizan la importancia de un diagnóstico temprano y un apoyo adecuado para mejorar tanto el rendimiento académico como la salud mental, evitando el círculo vicioso que margina a estos niños y compromete su desarrollo emocional.
Fuente: Infobae
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