EFE:- El uso abusivo de dispositivos electrónicos en edades tempranas es perjudicial en muchos sentidos. La Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP), alerta sobre el denominado “autismo digital”.
No es una categoría diagnóstica oficial, aclaran desde la entidad, pero sí se caracteriza por síntomas similares al Trastorno del Espectro Autista (TEA).
En una nota de prensa, la neuropediatra Begoña Huete, una de las coordinadoras del Grupo de Trabajo de Trastornos del Neurodesarrollo de la SENEP, advierte de que el uso excesivo de pantallas interfiere en el neurodesarrollo y la interacción social de los menores.
Los niños y niñas expuestos durante largas horas a estímulos digitales pueden mostrar falta de respuesta al nombre, poco contacto visual y aislamiento, imitando conductas autistas, añade.
En este sentido, recalca la importancia de diferenciar el autismo neurobiológico del impacto del abuso digital, ya que el cerebro infantil necesita la interacción cara a cara para desarrollar el lenguaje (expresivo y pragmático), la atención conjunta y la regulación emocional.
Una hora a partir de los 7 años
La subsanación del llamado ‘autismo digital’ puede revertirse «retirando las pantallas y a través de programas de estimulación«, por lo que la Sociedad hace un llamamiento a las familias para que sean conscientes de la importancia de educar sobre «los riesgos de la digitalización precoz”.
La Asociación Española de Pediatría (AEP) aconseja un uso de pantallas limitado y supervisado en función de la edad:
- 0 a 6 años: Exposición nula.
- 7 a 12 años: Máximo una hora al día.
- 13 a 16 años: Máximo dos horas al día, incluyendo el tiempo dedicado a la jornada escolar.
En todos los casos, la exposición a pantallas debe estar siempre bajo la supervisión de un adulto.
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