Identificar hábitos perjudiciales para la ansiedad, incluso aquellos que parecen ofrecer alivio rápido, es clave para romper el ciclo de malestar y encontrar alternativas realmente efectivas, según especialistas en salud mental citados por SELF.
Muchos comportamientos adoptados de forma instintiva solo brindan una tranquilidad momentánea y, a largo plazo, pueden intensificar el problema.
La Clínica Mayo, institución médica de referencia internacional, advierte que ciertas estrategias pueden perpetuar los síntomas ansiosos y dificultar el aprendizaje de mecanismos de afrontamiento más efectivos.
De acuerdo con la entidad, aceptar la ansiedad como parte de la experiencia humana y aplicar herramientas prácticas lo como la exposición gradual a las situaciones temidas y el manejo de pensamientos puede contribuir a una recuperación más sostenible.
Especialistas como la psicóloga Lauren Cook, formada en la Universidad Pepperdine, y la psicóloga clínica Alicia Hodge, instructora asociada en la Universidad de Maryland, advierten sobre varios hábitos cotidianos que pueden agravar la ansiedad.
Las expertas subrayan que cada persona necesita estrategias adaptadas a su realidad, pero coinciden en que aceptar la presencia de la ansiedad y optar por enfoques prácticos ayuda a mejorar la calidad de vida.
Entre estos hábitos se encuentra consultar internet de forma compulsiva en busca de respuestas inmediatas o certezas ante síntomas o preocupaciones. Según Cook, este comportamiento alimenta la hipervigilancia y favorece que la mente imagine escenarios catastróficos.
En lugar de dejarse llevar por la llamada “ansiedad digital”, la especialista recomienda acudir a fuentes científicas y verificables, lo que puede ayudar a obtener información confiable y reducir la inquietud.
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