MADRID.- El 30,79 % de los adultos atendidos en Proyecto Hombre Madrid en 2025 solicitó tratamiento cuando la adicción ya llevaba entre diez y veinte años de evolución, una cifra que refleja la demora significativa en la búsqueda de ayuda profesional.
Durante el último año, un total de 6.784 personas acudieron a la institución en busca de atención por conductas adictivas, tanto relacionadas con el consumo de sustancias como con adicciones comportamentales, según datos difundidos con motivo del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilíc
El balance de la entidad detalla que el 82,56 % de los casos correspondió a atención de adultos, mientras que el 17,44 % se registró en el área de menores, jóvenes y familias, evidenciando un impacto transversal de las adicciones en distintos grupos de edad.
Adicciones más frecuentes y patrones de consumo
El informe señala que el alcohol, la cocaína y el cannabis se mantienen como las sustancias con mayor presencia en las solicitudes de tratamiento. Asimismo, la ludopatía y el uso problemático de pantallas o videojuegos destacan como las adicciones comportamentales más habituales, especialmente entre población joven.
Dificultades para reconocer el problema
Expertos de Proyecto Hombre Madrid advierten que muchas personas no identifican su conducta como una adicción durante años, lo que favorece la cronificación del problema. La normalización del consumo de alcohol y cannabis, así como la disponibilidad de sustancias y conductas potencialmente adictivas, dificultan la toma de conciencia tanto en afectados como en su entorno.
Estigmas sociales y retraso en la ayuda
El psicólogo de la entidad, Pablo Llama, subraya que la imagen social del adicto sigue asociada a situaciones extremas, lo que contribuye a la invisibilización de muchos casos. “Llevar quince o veinte años sufriendo es una barbaridad”, advierte, insistiendo en la importancia de pedir ayuda cuanto antes.
Los especialistas señalan que la falta de reconocimiento del problema, sumada al estigma social, retrasa el acceso a tratamiento y agrava las consecuencias en la vida personal, laboral y familiar.
Señales de alerta y necesidad de intervención
La organización recomienda solicitar apoyo profesional cuando existe pérdida de control sobre el consumo o la conducta, aumento progresivo de la frecuencia o la cantidad, y dependencia emocional o funcional de la sustancia o actividad.
También se consideran señales de alerta la ansiedad o irritabilidad ante la abstinencia, la justificación del consumo y la ocultación del comportamiento, así como la negación de sus consecuencias.
El papel del entorno en la detección
En muchos casos, el entorno cercano detecta antes que la propia persona los cambios asociados a la adicción. De hecho, en Proyecto Hombre Madrid, el 58 % de los tratamientos se inicia a petición de familiares o amigos, lo que evidencia la importancia de la red de apoyo.
La institución recuerda que ofrece atención continuada de 08:00 a 21:00 horas durante todo el año, incluidos los meses de verano, para facilitar el acceso temprano a tratamiento.
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