El uso de medicamentos inyectables para perder peso se ha popularizado entre personas que buscan reducir kilos, pero su administración sin evaluación médica puede representar riesgos para la salud, advirtió el viceministro de Salud Pública, Luis Nelson Rosario Socías.
El funcionario explicó que las conocidas popularmente como “inyecciones para rebajar” son medicamentos utilizados principalmente para tratar la diabetes tipo 2 y, en determinados casos, a personas con obesidad. Precisó que su utilización debe responder a una indicación médica y a las condiciones particulares de cada paciente.
Durante una entrevista en un programa matutino de noticias y opinión, Rosario Socías detalló que estos fármacos actúan sobre mecanismos relacionados con el apetito y la digestión, al disminuir la sensación de hambre y hacer más lento el vaciamiento del estómago. Esto genera mayor saciedad y puede contribuir a la pérdida de peso.
El viceministro subrayó que se trata de medicamentos que intervienen en procesos metabólicos del organismo, por lo que requieren valoración y seguimiento profesional. En ese sentido, recomendó acudir a un endocrinólogo para determinar si el tratamiento es apropiado.


Asimismo, distinguió el uso de estos medicamentos de los procedimientos propios de la medicina estética, como la aplicación de bótox o rellenos faciales, debido a que los fármacos destinados al control del peso actúan sobre procesos internos del organismo.
Rosario Socías aclaró que la advertencia no significa que estos medicamentos sean ineficaces. Por el contrario, sostuvo que funcionan y que algunos endocrinólogos los indican a pacientes que cumplen con los criterios médicos para utilizarlos.
No obstante, cuestionó que las personas los adquieran y administren por cuenta propia, sin una evaluación previa que permita conocer si existe una indicación para su uso y cuáles podrían ser sus riesgos.
El funcionario también expresó preocupación por quienes reciben recomendaciones de personas sin formación médica para adquirir e inyectarse estos productos, una práctica que, según explicó, puede exponer al usuario a consecuencias que desconoce.
Ante esta situación, reiteró el llamado a buscar orientación profesional antes de iniciar cualquier tratamiento para perder peso y evitar la automedicación.
La popularidad de estos medicamentos ha aumentado entre personas que buscan resultados rápidos para reducir su peso, mientras su promoción también se ha extendido a través de redes sociales.
Rosario Socías resaltó que el tratamiento debe establecerse de manera individual, tomando en cuenta las condiciones de cada paciente y bajo la supervisión de un profesional de la salud.
El llamado de Salud Pública busca que quienes consideren utilizar estos medicamentos no los asuman como una alternativa estética de uso libre, sino como tratamientos farmacológicos que requieren evaluación, indicación y seguimiento médico.
![]()
![]()


