Santo Domingo. Distraerse con facilidad ante estímulos externos, dificultad para seguir instrucciones detalladas y movimientos físicos excesivos pueden ser señales de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), una condición del neurodesarrollo que afecta la capacidad de concentración, el control de impulsos y la calma en situaciones cotidianas.
En el Día Internacional del TDAH, se recuerda que este trastorno afecta a más del 7% de los niños en el mundo, con una alta probabilidad de persistir en la adolescencia y la adultez si no se recibe atención adecuada.
Sus características principales incluyen la presencia de síntomas de hiperactividad, impulsividad y falta de atención durante al menos seis meses, en distintos entornos, y con un impacto en la funcionalidad social y académica de quienes lo presentan.
Aunque algunos comportamientos pueden confundirse con actitudes típicas de la infancia, el TDAH implica un patrón de conductas que interfieren en la vida diaria, como actividad motora excesiva, dificultad para mantener la atención y seguir instrucciones, así como impulsividad en diferentes contextos.
Identificar este trastorno a tiempo permite prevenir problemas asociados como ansiedad, depresión, baja autoestima y dificultades en las relaciones sociales.
Además, posibilita un abordaje integral que involucra la participación de profesionales de la salud, la familia y el entorno escolar, permitiendo que el niño o adolescente desarrolle sus capacidades en un ambiente de apoyo y comprensión.
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