PUNTA CANA. Cada 25 de junio se conmemora el Día Mundial del Vitíligo, jornada dedicada a sensibilizar sobre esta enfermedad dermatológica crónica e inmunomediada que provoca la pérdida de pigmentación en la piel. A nivel global, entre el 0,1 % y el 2 % de la población vive con esta condición, siendo el promedio mundial cercano al 1 %.
En la República Dominicana, con una población estimada en 11,33 millones en 2023, esto implicaría que aproximadamente 113 000 personas podrían padecer vitíligo. Según estudios en América Latina, la prevalencia se sitúa entre 0,04 % y 0,57 % , aunque datos precisos sobre República Dominicana aún son limitados.


El vitíligo se caracteriza por áreas despigmentadas bien delimitadas debido a la pérdida de melanocitos —las células responsables del color de la piel—, y puede presentarse a cualquier edad, sin distinción de género o etnia .
Aunque no es contagioso ni pone en riesgo la vida, su impacto psicológico y social puede ser considerable, especialmente en personas de piel oscura donde las manchas son más evidentes.
El tratamiento varía según el tipo y extensión de la enfermedad, e incluye cremas tópicas (corticosteroides, inhibidores de la calcineurina), fototerapia, e incluso cirugía en casos específicos.
La investigación ha avanzado bastante, con nuevas terapias inmunomoduladoras como la crema Opzelura™ aprobada en algunos países, y un mercado global de tratamientos en crecimiento continuo .
Durante el Día Mundial del Vitíligo 2025, múltiples organizaciones y dermatólogos harán hincapié en:
Concientización pública y médica: reducir estigmas, mejorar el diagnóstico oportuno y asegurar atención especializada.
Apoyo emocional y comunitario: fortalecimiento de redes de contención y grupos de pacientes.
Impulso a la investigación local: generación de datos sobre incidencia y respuesta terapéutica en poblaciones dominicanas, para adecuar tratamientos.
Desde una perspectiva de salud pública, reconocer la existencia de unas 100 000 personas dominicanas afectadas puede impulsar políticas sanitarias más inclusivas. El acceso a tratamientos efectivos y el abordaje de las necesidades psicológicas deben ser prioridades.
La conmemoración de hoy ofrece un momento clave para que pacientes, profesionales y autoridades renueven su compromiso con la calidad de vida de quienes viven con vitíligo en el país.
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