COLOMBIA. Colombia se estremece tras el asesinato de la joven influencer y estudiante de Comunicación Social, María Fernanda Estupiñán, de 22 años, ocurrido el pasado 15 de mayo en su residencia del barrio El Bosque, en la ciudad de Cúcuta.
El crimen, que presenta similitudes con el caso de la mexicana Valeria Márquez, ha generado indignación en redes sociales y en la opinión pública.
Según informes preliminares, Estupiñán había regresado esa mañana del gimnasio y se encontraba preparando un viaje a Cartagena. Minutos después de llegar a casa, recibió una llamada para retirar “unos chocolates” que un hombre supuestamente le había llevado a su residencia.
Las cámaras de seguridad captaron el momento en que el supuesto repartidor le entrega la caja, para luego dispararle en el rostro, acabando con su vida frente a su madre. La joven murió de forma instantánea, sin posibilidad de recibir asistencia médica. Las autoridades han iniciado una investigación exhaustiva para esclarecer el hecho.
La Policía Metropolitana de Cúcuta y la Fiscalía General ya manejan una hipótesis principal: su exnovio sería el sospechoso del crimen, ya que el asesinato ocurrió justo un día después de que Estupiñán ganara un caso de violencia intrafamiliar en su contra, por el cual debía pagarle una indemnización de aproximadamente 30 millones de pesos colombianos.
La ministra de la Mujer, Magda Victoria Acosta, condenó enérgicamente el crimen y aseguró que el Estado brindará acompañamiento a la familia de la víctima, al tiempo que se reforzarán las medidas de protección para mujeres en situación de violencia intrafamiliar.
El asesinato de María Fernanda ha vuelto a encender la alarma sobre los feminicidios en América Latina y la vulnerabilidad de mujeres jóvenes, incluso tras obtener protección legal.
Fuente: Externa
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