La rápida difusión de videos virales ha hecho que distinguir entre contenido auténtico y generado por inteligencia artificial (IA) sea una habilidad cada vez más necesaria.
Las herramientas de IA facilitan la creación de deepfakes y clips manipulados que pueden engañar incluso a usuarios experimentados.
Los expertos recomiendan analizar el contexto del video: identificar la fuente, evaluar la plausibilidad de la escena y verificar si otros medios confiables han informado sobre el contenido.
Reflexionar sobre la intención del video, especialmente si busca provocar emociones intensas, también es clave para detectar posibles manipulaciones.
Algunos signos visuales que pueden indicar un video generado por IA incluyen:Iluminación y sombras incoherentes, con perspectivas poco naturales.
Reflejos en los ojos ausentes o movimientos oculares antinaturales.
Proporciones corporales incorrectas, como cabezas, cuellos y hombros desincronizados.
Anomalías en las manos, con dedos de más o posiciones imposibles.
Fondos simples o distorsionados, donde objetos aparecen deformados o desenfocados.
Aprender a identificar estos detalles no solo ayuda a evitar caer en noticias falsas, sino que también contribuye a frenar la propagación de contenidos manipulados en redes sociales.
Esta guía básica se vuelve indispensable en un entorno digital donde los sistemas de IA permiten recrear imágenes y videos con un realismo cada vez mayor.
Fuente: Infobae
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