PUNTA CANA. El merengue dominicano pierde a uno de sus arquitectos musicales, pero su huella permanece. Henry Hierro, nacido en San Francisco de Macorís, se ganó un lugar permanente en la historia del género gracias a su talento como músico, arreglista y productor, así como por su visión de convertir al merengue en un ritmo que trascendiera escenarios locales.
Orígenes y formación
Hierro aprendió su oficio desde muy joven en San Francisco de Macorís. Uno de sus testimonios indica que, consciente de la necesidad de adaptarse, afirmaba: “Desde el pambiche, hasta nuestros días, el merengue ha ido cogiendo adaptaciones rítmicas y sonoras de otros ritmos, para poder seguir subsistiendo”.
La orquesta que cambió el merengue
En la década de los 80, en Nueva York, junto a Víctor Roque, fundó la emblemática orquesta La Gran Manzana, que se convirtió en sinónimo de una nueva era del merengue.
Con temas como “Tus besos son”, “Rosa blanca”, “Mentirosa” y “¿Cuándo llegará?”, Hierro ayudó a definir un sonido que fusionaba la energía tradicional dominicana con elementos urbanos y de Nueva York. Su trabajo con La Gran Manzana fue reconocido también por instituciones culturales latinas en EE.UU.
Innovación en el ritmo
Más que repetir fórmulas, Hierro experimentó. Su rol como arreglista lo llevó a introducir texturas nuevas en el merengue dominicano: sintetizadores, arreglos más elaborados, fusiones con otros géneros.
En una nota especializada se describe su producción como “smooth yet vivacious merengue effort, … a highly regarded multi-instrumentalist”. Además, reconocía la necesidad de que el merengue se reinvente para no quedar rezagado: “Es penoso que ahora que el merengue ha sido declarado Patrimonio Cultural inmaterial de la Humanidad, haya menos emisoras dedicadas a sonar nuestro género”.
Más allá de “solo un músico”Hierro no fue solo intérprete: editó producciones para otros artistas, tomó la batuta como productor y mentor, y compartió su conocimiento técnico con jóvenes talentos.
Su versión moderna del merengue lo llevó también a lanzar temas nuevos fuera de la época de su gloria, lo que demuestra su compromiso con el género más allá del éxito comercial. Reconocimientos y legado comunitarioLa Gran Manzana, junto a Hierro, fue homenajeada por su contribución cultural a la comunidad hispana en Nueva York.
En República Dominicana, fue también reconocido en eventos municipales por su trayectoria. Su labor como formador de talento y su llamado a la educación musical popular muestran que su legado no está meramente en discos, sino en quienes siguen su camino.
El merengue que viene y el merengue que huboHierro dejó claro que el género no está muerto, sino que se transforma. En 2023-24 lanzaba nuevos temas, mezclando tradición y modernidad. Invocaba la necesidad de que el ritmo nacional tenga espacios de difusión y aulas donde enseñarse, para asegurar su futuro.
Fuente: Externa
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