Un equipo de psicólogos evolutivos de la Universidad de Queensland, en Australia, propone que la tendencia de las parejas a compartir rasgos físicos y de personalidad podría tener un origen genético.
La investigación, publicada en Psychological Science en 2025, fue realizada por Kaitlyn Harper y Brendan Zietsch, quienes sugieren que las personas no solo heredan características como la altura o la extroversión, sino también la preferencia por esos mismos rasgos en otros.
Mediante simulaciones por ordenador que modelaron poblaciones ficticias a lo largo de 100 generaciones, los investigadores observaron que, incluso sin factores sociales o culturales, el llamado apareamiento selectivo surgía de manera natural.
Según Harper, este hallazgo “proporciona una explicación simple y general” para un fenómeno que hasta ahora se atribuía principalmente a presiones sociales o culturales.
El estudio también sugiere que este patrón podría influir en la diversidad genética de poblaciones humanas y animales.
Fuente: Psychological Science, Universidad de Queensland y Muy Interesante
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