En una reciente entrevista con The New Yorker, Jennifer Lawrence, la actriz de Los Juegos del Hambre habló sobre los retoques estéticos que se ha hecho y los que planea realizarse próximamente.
A sus 35 años, la ganadora del Óscar aseguró que utiliza bótox de manera moderada, consciente de que su rostro “es una herramienta de trabajo” y debe conservar su expresividad frente a cámara.
Sin embargo, aclaró que evita los rellenos faciales porque los considera demasiado evidentes.
Sobre la posibilidad de someterse a un lifting facial, Lawrence fue tajante: todavía no lo ha hecho, pero no lo descarta. “Créeme que me lo voy a hacer”, dijo entre risas, refiriéndose al procedimiento que ha popularizado entre celebridades como Kris Jenner y Lindsay Lohan.
La actriz también reveló que planea realizarse una cirugía de aumento de busto en noviembre, decisión motivada por los cambios físicos que experimentó tras su segundo embarazo.
Lawrence dio a luz en abril de 2025 y confesó que, a diferencia del primero, “esta vez nada volvió a su lugar”.
Aunque reconoció que la presión mediática influye, aseguró que se trata de una decisión personal: “Tal vez no estaría corriendo a la cita de la misma manera, pero creo que igual lo haría”.
La intérprete añadió que está considerando el tiempo de recuperación, ya que retomará el rodaje de escenas con desnudos en primavera.
Durante la entrevista, Lawrence también desmintió rumores de cirugías anteriores, asegurando que su rostro cambió con el tiempo y por el trabajo de su maquillador Hung Vanngo. “Todo el mundo pensó que me operé la nariz, y tengo exactamente la misma. Mis mejillas se hicieron más pequeñas, gracias por mencionarlo”, comentó.
La conversación se produjo en el marco del estreno de Mátate, amor (Die My Love), la nueva película de Lynne Ramsay protagonizada por Lawrence y Robert Pattinson. Basada en la novela de la argentina Ariana Harwicz, el filme se estrenará el 6 de noviembre en Argentina.
Fuente: Infobae
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