Alrededor de un millón de personas consultan cada semana temas de salud mental con ChatGPT, mediante conversaciones en línea dentro de la plataforma de inteligencia artificial, una tendencia global que ha encendido alertas entre especialistas por los riesgos de privacidad y seguridad de los datos personales.
La cifra fue divulgada por la exinvestigadora de OpenAI, Zoe Hitzig, en declaraciones publicadas por The New York Times, donde expuso el creciente uso de chatbots como alternativa para tratar dudas emocionales y sanitarias.
El aumento de estas consultas ocurre mientras compañías tecnológicas desarrollan herramientas enfocadas en el área médica, capaces de analizar historiales clínicos y ofrecer respuestas personalizadas.
Sin embargo, expertos advierten que estos sistemas no sustituyen la evaluación de un profesional de la salud y pueden cometer errores en diagnósticos, recomendaciones o interpretación de síntomas.
También señalan que existen datos sensibles que no deberían compartirse en este tipo de plataformas, entre ellos diagnósticos médicos asociados al nombre del usuario, resultados de análisis clínicos, medicamentos y dosis, historial familiar de enfermedades o documentos médicos escaneados.
De igual forma, recomiendan no introducir información financiera contenida en documentos sanitarios ni datos personales de terceros involucrados en situaciones médicas o legales.
Especialistas explican que, al salir del entorno hospitalario o de centros oficiales, esa información deja de estar protegida por normas estrictas de confidencialidad y pasa a regirse por políticas privadas de plataformas tecnológicas.
Ante este panorama, aconsejan realizar consultas generales y anónimas, sin aportar datos identificables, y acudir siempre a profesionales de la salud para diagnósticos, tratamientos o emergencias.
Fuente: Externa
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