PUNTA CANA. Cada 24 de septiembre, los católicos celebran a Nuestra Señora de las Mercedes, una advocación mariana cuyo origen se remonta a la España del siglo XIII y que llegó a República Dominicana con los primeros mercedarios, donde con el paso de los siglos se arraigó especialmente en el Santo Cerro, en La Vega, hasta convertirse en una de las devociones religiosas más importantes del país.
Su historia está ligada desde el principio a la misericordia y a la búsqueda de libertad para personas cautivas. ¿De dónde viene el nombre “Mercedes”?
La palabra “merced” tiene un significado relacionado con la misericordia, la gracia, el favor o una ayuda concedida. De ahí que el nombre de Nuestra Señora de las Mercedes esté estrechamente vinculado con la idea de misericordia que libera.
La advocación surgió en la España del siglo XIII, en un contexto marcado por los conflictos entre cristianos y musulmanes y por la captura de personas que eran llevadas como cautivas.
De acuerdo con la tradición católica, en 1218 la Virgen María se apareció a Pedro Nolasco y le encomendó la creación de una comunidad dedicada a auxiliar y liberar a los cristianos cautivos. A partir de esa tradición surgió la Orden de la Merced, cuyos religiosos son conocidos como mercedarios
La labor de los mercedarios no consistía únicamente en acompañar espiritualmente a los cautivos. La orden desarrolló una misión de rescate y liberación, utilizando recursos para pagar por la libertad de personas esclavizadas y, según la tradición de la orden, algunos religiosos llegaron incluso a ofrecerse en sustitución de los cautivos cuando no podían conseguir su liberación por otros medios.
Por eso, desde sus orígenes, la advocación quedó asociada con una idea central: la misericordia que busca liberar a quien se encuentra cautivo.
¿Cómo llegó la devoción a República Dominicana?
La presencia mercedaria llegó a América desde los primeros viajes españoles. Los religiosos de esta orden estuvieron vinculados a la expansión de la devoción mariana y establecieron presencia en Santo Domingo, desde donde la advocación comenzó a formar parte de la tradición religiosa de la isla.
En República Dominicana, sin embargo, la historia de Nuestra Señora de las Mercedes adquirió un significado particular alrededor del Santo Cerro, en La Vega.
Una tradición sitúa el origen de esta devoción en 1495, durante un enfrentamiento entre españoles y taínos. Según el relato tradicional, la Virgen habría aparecido sobre una cruz de madera durante la batalla y su presencia fue interpretada por los españoles como una señal de protección.
Este episodio forma parte de la tradición religiosa vinculada al Santo Cerro y debe diferenciarse de un hecho histórico documentado, ya que la aparición sobrenatural pertenece al ámbito de la fe y la tradición.
Con el paso de los siglos, el Santo Cerro se convirtió en uno de los principales centros de peregrinación católica del país. Cada 24 de septiembre, miles de fieles acuden al Santuario Nacional Nuestra Señora de las Mercedes para participar en las celebraciones religiosas.
¿Por qué tiene tanta importancia en República Dominicana?
La devoción a Nuestra Señora de las Mercedes se arraigó durante la época colonial y posteriormente adquirió una dimensión nacional dentro de la tradición católica dominicana.
En la actualidad, la Iglesia y las instituciones dominicanas la reconocen como patrona espiritual del pueblo dominicano, mientras que el Santo Cerro permanece como uno de los principales lugares de expresión de esta devoción.
Para los creyentes, la Virgen representa protección, misericordia, esperanza e intercesión ante Dios. Por esa razón, cada año miles de personas llegan hasta los templos y lugares de peregrinación para agradecer favores recibidos, cumplir promesas, pedir protección o encomendar a familiares y seres queridos.
La Virgen que comenzó como protectora de los cautivos
Uno de los aspectos menos conocidos de esta advocación es precisamente su relación con la libertad.
La misión original de los mercedarios estaba dirigida a quienes habían perdido su libertad. Su trabajo consistía en buscar la manera de rescatar a los cautivos y devolverlos a sus hogares.
Con el paso del tiempo, esa idea también adquirió una dimensión espiritual. El cautiverio dejó de entenderse únicamente como una situación física y comenzó a relacionarse, dentro de la espiritualidad mercedaria, con distintas formas de sufrimiento y esclavitud.
De ahí que Nuestra Señora de las Mercedes haya quedado asociada con quienes buscan auxilio, protección, esperanza y liberación.
En otras palabras, la historia de esta advocación puede entenderse desde una idea central: nació vinculada a la liberación de los cautivos y, con los siglos, se convirtió en un símbolo de misericordia para quienes buscan protección y esperanza.
¿Por qué se celebra el 24 de septiembre?
La Iglesia Católica celebra la festividad de Nuestra Señora de la Merced cada 24 de septiembre, fecha que se mantiene como una de las principales celebraciones de esta advocación mariana.
En República Dominicana, además, el 24 de septiembre es un día feriado de carácter religioso que no se traslada. Para este 2026, el Ministerio de Trabajo confirmó que la fecha se mantiene este jueves 24 de septiembre y que las actividades laborales ordinarias se retoman el viernes 25.
Así, cada año, la fecha reúne dos dimensiones: la celebración litúrgica de una advocación mariana con más de ocho siglos de historia y una tradición religiosa profundamente arraigada en la sociedad dominicana.
Una historia que puede resumirse en una palabra: misericordia
Más que el nombre de una celebración religiosa, Las Mercedes resume una historia de misericordia, libertad y esperanza.
La advocación nació en la España medieval vinculada a la liberación de cautivos, llegó a América con los mercedarios y encontró en República Dominicana uno de sus principales espacios de devoción en el Santo Cerro. Por eso, para los millones de católicos que veneran esta advocación, el 24 de septiembre no es solamente una fecha del calendario: es el día dedicado a una figura que, desde su propio nombre, recuerda el significado de la misericordia.
Fuente: Externa
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