Emiratos Árabes Unidos anunció este miércoles 29 de abril de 2026 su salida oficial de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), una decisión que entrará en vigor el 1 de mayo y que provocó un inmediato salto del barril Brent hasta los 114 dólares en los mercados internacionales, en medio de la crisis energética global y las tensiones en el estrecho de Ormuz.
La medida golpeó a los inversionistas y encendió nuevas alarmas sobre el suministro mundial de petróleo, justo cuando el mercado ya enfrentaba presiones por el conflicto entre Estados Unidos e Irán. La salida de Emiratos, uno de los productores clave del Golfo, debilita la capacidad de coordinación del cartel petrolero y aumenta la incertidumbre sobre la oferta global.
El gobierno emiratí explicó que la decisión responde a la necesidad de actuar con mayor rapidez ante los cambios del mercado. Según sus autoridades, el modelo de consensos dentro de la OPEP resulta demasiado lento en momentos de alta volatilidad.
Durante años, Emiratos había mostrado diferencias con Arabia Saudí, principal líder del grupo. Mientras Abu Dabi impulsaba elevar su capacidad de producción, Riad defendía mantener restricciones para sostener precios altos.
La reacción fue inmediata: el Brent subió 3 % y sumó ocho jornadas consecutivas al alza. Analistas advierten que, sin la disciplina interna de la OPEP, los precios podrían registrar movimientos más bruscos en los próximos meses.
El impacto también podría sentirse en la economía global. Un petróleo más caro suele traducirse en mayores costos de transporte, combustibles y alimentos, además de reforzar la inflación en Europa, Estados Unidos y mercados emergentes.
Fuente: Externa
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