La última noche de John Cena en un ring de WWE quedó marcada por un combate intenso, físico y cargado de simbolismo ante GUNTHER, quien se impuso por rendición tras un duelo que llevó al límite a ambos atletas en el Capital One Arena de Washington.
Desde el campanazo inicial, el enfrentamiento fue un choque de estilos. GUNTHER castigó con su característico arsenal de chops, uppercuts y suplexes, mientras Cena respondió con su experiencia y resistencia, conectando shoulder tackles, el Five Knuckle Shuffle y múltiples intentos de Attitude Adjustment que el austríaco logró neutralizar una y otra vez.
El combate escaló cuando ambos luchadores llevaron la acción fuera del ring. Cena sorprendió al público aplicando un Attitude Adjustment a través de la mesa de comentaristas, pero ni siquiera ese impacto fue suficiente para mantener a GUNTHER fuera de combate.
De regreso al cuadrilátero, los intercambios de poder continuaron, con powerbombs, lariats y llaves de sometimiento que mantuvieron la expectativa hasta el final.
En los minutos decisivos, GUNTHER insistió con el sleeper hold, mientras Cena buscaba una salida. Tras varios intentos de escape y un último Attitude Adjustment fallido, el austríaco volvió a cerrar la llave con firmeza, obligando a Cena a rendirse y sellando así el final de su carrera activa en WWE.
Luego del combate, Cena se puso de pie y, visiblemente emocionado, realizó una reverencia al público. El momento se convirtió en un homenaje colectivo cuando figuras como Triple H, Stephanie McMahon, Cody Rhodes y CM Punk ingresaron al ring para reconocer su trayectoria.
Cena dejó sus zapatillas, muñequeras y brazaletes en el centro del ring antes de despedirse definitivamente de la afición.
Así, tras 23 años de carrera, John Cena dijo adiós al cuadrilátero en un combate que reflejó su legado: resistencia, entrega y respeto, mientras GUNTHER se consolidó como una de las figuras dominantes de la nueva generación de WWE.
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