El brote de ébola que afecta desde mayo a la República Democrática del Congo (RDC) acumula 1,887 muertes y 4,120 casos confirmados, según el último boletín del Ministerio de Comunicación congoleño, con datos recopilados hasta el 6 de agosto.
La tasa de letalidad se sitúa en 45.8 %, mientras 721 pacientes permanecen en aislamiento u hospitalizados y otras 810 personas se han recuperado de la enfermedad. El rastreo de contactos alcanza el 83.7 %.
El brote, declarado el 15 de mayo en la provincia de Ituri, se ha extendido a cinco provincias: Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uélé y Tshopo. Ituri concentra el 86.5 % de los casos acumulados y continúa siendo el principal epicentro de la enfermedad.
La actual epidemia se convirtió el viernes en el segundo brote de ébola con más contagios registrados en la historia, al superar los 3,481 casos reportados durante la epidemia que afectó al este de la RDC entre 2018 y 2020, período en el que murieron 2,299 personas.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), este es el decimoséptimo brote de ébola registrado en la RDC y presenta el ritmo de crecimiento de contagios más rápido entre las epidemias de esta enfermedad declaradas en el país.
Aun así, las cifras están por debajo del mayor brote de ébola registrado hasta ahora, ocurrido en África Occidental entre 2014 y 2016, cuando se reportaron unos 28,000 contagios y alrededor de 11,000 muertes.
La epidemia actual corresponde a la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre 30 % y 50 %. Según la OMS, para esta variante no existe actualmente una vacuna autorizada ni un tratamiento específico.
El virus del ébola se transmite principalmente mediante el contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados. La enfermedad puede provocar fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.
FUENTE: Externa
![]()
![]()


