ESTADOS UNIDOS. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha incrementado sus advertencias contra Irán desde inicios de abril hasta finales de marzo, tras fijar un ultimátum para reabrir el estrecho de Ormuz y avanzar hacia un acuerdo que ponga fin al conflicto, mediante declaraciones públicas y mensajes difundidos desde Washington en medio de la tensión en Medio Oriente.
El 6 de abril, Trump aseguró que dispone de opciones “más severas” que ataques a infraestructuras y advirtió que Irán podría ser destruido en una sola noche si no accede a sus exigencias.
El 5 de abril, advirtió sobre posibles ataques a plantas eléctricas y puentes, elevando el tono de sus declaraciones frente al incumplimiento del plazo.
El 4 de abril, insistió en que “el tiempo se está agotando” y redujo el margen a 48 horas para alcanzar un acuerdo.
El 1 de abril, condicionó cualquier cese al fuego a la reapertura del estrecho de Ormuz, mientras autoridades iraníes negaron haber solicitado una tregua.
El 30 de marzo, señaló que Estados Unidos podría “destruir por completo” infraestructuras energéticas iraníes si no se lograba un acuerdo.
El 26 de marzo, amplió el plazo en diez días adicionales, fijando como nueva fecha límite el 6 de abril, tras indicar que Irán había solicitado más tiempo.
El 23 de marzo, informó sobre “conversaciones productivas” y decidió posponer durante cinco días posibles acciones militares.
El 21 de marzo, emitió la primera advertencia, al señalar que Estados Unidos “golpearía y destruiría por completo” las plantas eléctricas iraníes si no se reabría el estrecho en un plazo de 48 horas.
Fuente: Externa
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