PUNTA CANA. David Collado se ha convertido en el factor que mantiene en suspenso una parte importante del futuro político de Verón-Punta Cana.
Informaciones obtenidas por Bávaro News indican que varios proyectos municipales y congresuales, incluso algunos fuera del Partido Revolucionario Moderno (PRM), esperan a que el actual ministro de Turismo defina sus aspiraciones de cara al 2028 antes de tomar decisiones sobre candidaturas, alianzas y estrategias electorales.
La razón es sencilla: una eventual candidatura presidencial del actual ministro de Turismo tendría la capacidad de reorganizar liderazgos, alianzas, apoyos económicos y estructuras partidarias en prácticamente todo el país, incluyendo el principal polo turístico de la República Dominicana.
Y aunque nunca lo admitirán en voz alta, algunos aspirantes a dirigir el gobierno local y otros a cargos congresuales mantienen contacto con Collado, en una acción que el refranero popular llamaría ponerse donde el capitán los vea.
Esto explica que esos aspirantes observen el panorama político-partidario del PRM desde una posición estratégica. Aspirantes que en privado muestran interés por competir todavía evitan definiciones públicas.
Algunos esperan conocer quién controlará las principales estructuras del oficialismo; otros prefieren medir el impacto que tendría una candidatura de Collado sobre el electorado y sobre los equilibrios internos del PRM. Incluso dirigentes de organizaciones opositoras siguen con atención ese proceso, conscientes de que no sería lo mismo enfrentar a un partido oficialista cohesionado alrededor de una figura de alto nivel de aceptación que competir en un escenario de divisiones internas.
La situación adquiere una dimensión especial debido al potencial político y económico de la futura alcaldía.
Si Verón-Punta Cana alcanza la categoría de municipio, quien resulte electo alcalde administrará uno de los presupuestos más importantes del país y tendrá influencia directa sobre decisiones vinculadas al desarrollo urbano, turístico y territorial de una de las zonas de mayor crecimiento nacional.
Esa realidad convierte la posición en un objetivo codiciado por dirigentes de distintos partidos, empresarios, líderes comunitarios y figuras emergentes.
Por eso, aunque los nombres comienzan a multiplicarse y las aspiraciones se hacen cada vez más evidentes, el tablero todavía está incompleto.
La verdadera batalla no parece centrarse únicamente en quién quiere dirigir Verón-Punta Cana, sino en quién tendrá la capacidad de construir las alianzas necesarias para lograrlo. Y para muchos actores políticos de la provincia La Altagracia, esa ecuación todavía depende de una variable que permanece sin definirse: el futuro político de David Collado.
Mientras esa pieza no se mueva, numerosas candidaturas seguirán esperando. Porque en la política, como en el ajedrez, hay momentos en que el movimiento más importante no es avanzar, sino saber cuándo hacerlo.
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