- Publicidad -

Hay diputados, y hay diputados.

Por Juancito Pérez

Por Juancito Pérez.

Lo digo con conocimiento de causa: laboré en la Cámara de Diputados de la República Dominicana desde agosto de 2010 hasta octubre de 2013. Conozco la dinámica interna, los pasillos, las oficinas y el pulso real de esa institución.

Por eso afirmo que Ramón Bueno no es un diputado más. Es, sin lugar a dudas, el decano de los diputados del PRM, un veterano del Congreso que ocupa una curul desde el año 2002 y que conoce como pocos el engranaje de la política legislativa.

Lo que dijo recientemente no es una simple opinión. Lo concateno con los argumentos que me han expresado varios amigos del PRM, y con las declaraciones de dirigentes de ese partido que he visto en diversos programas, donde aseguran que “con el único que ellos ganan es con el presidente Luis Abinader”.

Las palabras de Ramón Bueno me recuerdan un episodio particular: un miembro del Comité Central de mi provincia que, en una asamblea frente a la presencia de Charlie Mariotti entonces secretario general, se atrevió a contar una historia sobre “mulas de doble propósito”.

Pues bien, lo de Ramón Bueno luce también como un mensaje de doble propósito. Y si entramos en detalles, podríamos hablar incluso de un tercer, cuarto o quinto propósito dentro del tablero político del Palacio.

En ese orden de propósitos se inscriben:
• la habilitación de Abinader,
• sacar a David Collado del juego,
• intentar dinamitar o dividir a la oposición como “salami detallao en un colmado de Baní” (lo cual dudo que logren, pero cada cabeza es un mundo),
• garantizar que Luis e Hipólito mantengan el control absoluto del PRM, evitando que Collado se imponga internamente,
• y, finalmente, habilitar a Danilo Medina para guardar las formas y proyectar un supuesto desinterés personal desde el “#1”.

Un amigo del PRM me comentó recientemente:
“David tiene los números para ganar adentro, pero para perder afuera. Y si ese es el que más marca… imagínate los demás”, acotó.

Por eso digo que el misil de Ramón Bueno tiene un objetivo muy claro.

No lo lanzó un bico!

Loading

Autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *