Más de 63 mil nuevos casos de cáncer de tiroides fueron estimados en América Latina y el Caribe durante 2022, una enfermedad cuya incidencia presenta un marcado predominio en mujeres, de acuerdo con datos de GLOBOCAN citados en el Boletín Epidemiológico Semanal SE 36-2026.
Para ese año se estimaron 63,530 nuevos casos en América Latina y el Caribe, mientras que en América del Norte fueron calculados otros 57,747 casos. En conjunto, las Américas registraron aproximadamente 121,277 nuevos casos, equivalentes a cerca del 14.8 % de los casos estimados a nivel mundial.
Mayor incidencia entre las mujeres
El cáncer de tiroides se origina en las células de la glándula tiroides y constituye el cáncer endocrino más frecuente. Entre sus principales tipos se encuentran el carcinoma papilar, que representa la mayoría de los casos y generalmente presenta un buen pronóstico; el folicular, con mayor tendencia a diseminarse hacia los pulmones y los huesos; el medular, que puede presentarse de forma esporádica o hereditaria; y el anaplásico, menos frecuente, pero de rápido crecimiento y mayor agresividad.
Aumentan los diagnósticos
A nivel mundial, GLOBOCAN 2022 estimó 821,214 nuevos casos y 47,507 defunciones por cáncer de tiroides, con una tasa de incidencia estandarizada de aproximadamente 9.1 casos por cada 100,000 habitantes.
Pese al incremento de los diagnósticos, la mortalidad continúa siendo relativamente baja, principalmente por el buen pronóstico de los carcinomas diferenciados. El aumento registrado durante las últimas décadas también se relaciona, en parte, con una mayor utilización de ecografías y otros métodos de diagnóstico por imágenes, que permiten detectar tumores pequeños que anteriormente podían permanecer sin diagnóstico.
Principales factores de riesgo
Entre los factores de riesgo identificados figuran la exposición a radiación ionizante, especialmente durante la infancia y adolescencia; los antecedentes familiares de cáncer de tiroides; determinadas mutaciones y síndromes hereditarios; factores relacionados con el consumo de yodo y el exceso de peso corporal.
No obstante, una proporción importante de los casos ocurre en personas sin factores de riesgo modificables claramente identificados.
Prevención y diagnóstico adecuado
La prevención se orienta principalmente a reducir los factores de riesgo modificables, como evitar exposiciones innecesarias a radiación, mantener una alimentación equilibrada con un aporte adecuado de yodo y un peso corporal saludable. También se recomienda identificar oportunamente a personas con antecedentes familiares que puedan requerir evaluación especializada o asesoramiento genético.
El boletín advierte además sobre el uso racional de las pruebas diagnósticas en personas asintomáticas y de bajo riesgo, debido a que la búsqueda indiscriminada de pequeños nódulos tiroideos puede favorecer el sobrediagnóstico y el sobretratamiento sin necesariamente reducir la mortalidad.
Fuente: Boletín Epidemiológico Semanal SE 36-2026, DIGEPI.
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