Estados Unidos dio a conocer nuevas directrices alimentarias que modifican las recomendaciones aplicadas en programas públicos, con el objetivo de priorizar el consumo de proteínas y reducir la ingesta de azúcares añadidos y alimentos ultraprocesados, informó la agencia EFE. Las medidas forman parte de una ofensiva institucional para mejorar la salud de la población y combatir enfermedades asociadas a una mala alimentación.
Entre los principales cambios, el Departamento de Salud estableció que los adultos deben consumir entre 1.2 y 1.6 gramos de proteína por cada kilogramo de peso corporal al día, por encima de la recomendación anterior. Estas pautas influirán directamente en los menús de escuelas, hospitales, prisiones, bases militares y otros programas de asistencia alimentaria federal.
Asimismo, se fijó un límite de 10 gramos de azúcar añadida por comida, con el propósito de disminuir la exposición a productos ultraprocesados, que representan más de la mitad de las calorías consumidas en la dieta promedio del país. Las autoridades indicaron que el objetivo es fomentar el consumo de alimentos frescos y reducir a largo plazo enfermedades como la obesidad y la diabetes.


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