Washington. La enfermedad del hígado graso no alcohólico, una afección caracterizada por la acumulación excesiva de grasa en el hígado sin que medie el consumo elevado de alcohol, se ha convertido en un problema de salud frecuente, según advirtieron los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH).
De acuerdo con información de MedlinePlus, existen dos tipos de esta enfermedad el hígado graso simple, en el que hay grasa con poca o ninguna inflamación o daño celular, y la esteatosis hepática no alcohólica, que se presenta con inflamación, deterioro celular y acumulación de grasa, y que puede evolucionar hacia fibrosis, cirrosis o incluso cáncer hepático.
Los especialistas coinciden en que una dieta saludable es clave para prevenir esta afección, priorizando el consumo de frutas, verduras, cereales integrales y grasas saludables, mientras se deben limitar bebidas azucaradas como refrescos, jugos, bebidas deportivas y té dulce, según recomendaciones de Mayo Clinic.
En casos de sobrepeso u obesidad, los NIH indican que la pérdida gradual de peso podría ser recomendada por los médicos, además de cambios en la alimentación, como reducir el consumo de grasas saturadas y trans, sustituyéndolas por grasas insaturadas, especialmente ácidos grasos omega-3, por su relación con la reducción del riesgo de enfermedad cardíaca.
Los expertos también recomiendan priorizar alimentos con bajo índice glucémico, ya que estos impactan menos en los niveles de glucosa en sangre, como frutas, verduras y cereales integrales, en lugar de alimentos con alto índice glucémico como pan blanco, arroz blanco y papas.
En este contexto, la AARP resalta que la dieta mediterránea es un patrón alimenticio adecuado para personas con hígado graso, ya que estudios científicos han demostrado que este enfoque, rico en grasas monoinsaturadas y omega-3, y bajo en carbohidratos, ofrece beneficios significativos para la salud hepática.
Esta dieta incluye alimentos como aceite de oliva, nueces, frutas, verduras, legumbres y pescado, al tiempo que limita productos como pan, pastas, pasteles, dulces y chocolates, siguiendo los hábitos culinarios tradicionales de los países mediterráneos, según destaca Mayo Clinic.
![]()
![]()


