Jerusalén. Este domingo, miles de creyentes en todo el mundo se reunieron para conmemorar el Domingo de Resurrección, una de las celebraciones más importantes del calendario cristiano. La fecha marca el fin de la Semana Santa y celebra la resurrección de Jesucristo al tercer día después de su crucifixión, según los relatos bíblicos.
Para millones, este día simboliza la victoria de la vida sobre la muerte y la esperanza de un renacer espiritual. En iglesias y templos, tanto en zonas urbanas como rurales, las eucaristías de Resurrección comenzaron al amanecer. En muchos países, incluyendo la República Dominicana, los feligreses participaron en procesiones, cánticos de gloria y misas solemnes.
En algunos lugares, las celebraciones incluyeron dramatizaciones de la Resurrección y vigilias que comenzaron la noche anterior, conocidas como la Vigilia Pascual.
El Papa Francisco, desde el Vaticano, ofreció su tradicional mensaje «Urbi et Orbi» (a la ciudad y al mundo), en el que hizo un llamado a la paz mundial, la solidaridad con los más necesitados y la renovación de la fe en tiempos difíciles. «Cristo ha resucitado, y con Él, la esperanza», expresó en una plaza de San Pedro colmada de peregrinos y devotos.
Más allá del aspecto religioso, el Domingo de Resurrección también representa para muchos una oportunidad para reencontrarse con sus seres queridos, compartir alimentos tradicionales y reflexionar sobre el perdón, el amor y la superación de los obstáculos.
El Domingo de Resurrección no solo recuerda un evento histórico central del cristianismo, sino que invita a los creyentes a renovar su esperanza y compromiso con los valores del Evangelio. En un mundo cargado de incertidumbre, esta celebración sigue siendo un faro de luz para millones.
Fuente: Externa
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