PUNTA CANA. Este domingo, recordamos al destacado intelectual dominicano Pedro Henríquez Ureña (Santo Domingo, 29 de junio de 1884 – Buenos Aires, 11 de mayo de 1946), cuyos aportes como ensayista, filólogo y crítico literario lo convirtieron en una figura emblemática del pensamiento hispanoamericano.
Trayectoria y formación
Hijo de la poetisa Salomé Ureña y del presidente y médico Francisco Henríquez y Carvajal, Pedro estudió en Columbia (Nueva York), luego en Cuba y México, donde se vinculó al influyente Ateneo de la Juventud, y posteriormente en EE.UU. completó su doctorado en la Universidad de Minnesota, donde fue profesor entre 1916 y 1921.
Experiencia académica
Se desempeñó como docente en universidades de México, Argentina, Estados Unidos y Cuba, y ocupó la cátedra Charles Eliot Norton en Harvard (1940–1941). En Argentina dejó una huella profunda, siendo influyente en instituciones como las Universidades de La Plata y Buenos Aires.
Obras y pensamiento
Su obra más reconocida, seis ensayos en busca de nuestra expresión (1928), plantea la búsqueda de una identidad cultural propia para América Latina. Su Literary Currents in Hispanic America (1945) y la monumental Historia de la cultura en la América Hispánica (1947) consolidan su prestigio en la crítica literaria.
Henríquez Ureña abogó por una “Magna patria cultural”, una América que ilumine los ideales de justicia y libertad, integrando las raíces indígenas, europeas y afrodescendientes en un proyecto común.
Legado e influencia
Reconocido como uno de los pilares del pensamiento literario latinoamericano del siglo XX, su magisterio influyó a figuras como Ernesto Sabato, Alfonso Reyes y Victoria Ocampo.
En República Dominicana, su nombre vive en instituciones como la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña y la Biblioteca Nacional que lleva su nombre.
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