NUEVA YORK. Los tambores de guerra entre Irán e Israel retumbaron este viernes hasta Wall Street, donde los principales índices bursátiles cerraron en rojo, reflejando la creciente incertidumbre global tras los ataques israelíes sin precedentes contra instalaciones militares y nucleares iraníes, y la inmediata represalia de Teherán.
Según datos obtenidos de la Agencia AFP, el Dow Jones cayó un 1,79%, el Nasdaq retrocedió 1,30% y el S&P 500 cedió 1,13%, marcando una de las jornadas más sensibles del mes tras semanas de buen desempeño.
Aunque los analistas no hablan de una venta por pánico, sí reconocen una clara retirada táctica de los inversionistas ante el incremento del riesgo geopolítico. “Es una toma de beneficios con una reducción de exposición al riesgo, no una estampida”, aseguró Steve Sosnick, de Interactive Brokers.
Los ataques —que incluyeron más de 200 objetivos estratégicos iraníes— generaron un repunte en los precios del petróleo y un realineamiento inmediato en sectores clave del mercado. Las acciones del sector defensa ganaron terreno: RTX subió un 3,34%, reflejo del creciente interés en compañías ligadas a seguridad y armamento.
En contraste, el sector turismo fue duramente castigado, con caídas notables en United Airlines (-4,43%), American Airlines (-4,86%), Delta (-3,76%) y la empresa de cruceros Carnival (-4,92%). El temor a restricciones de vuelos, aumento del petróleo y una baja en la demanda de viajes golpeó directamente a estas compañías.
Mientras el conflicto sigue escalando, los mercados globales se mantienen en modo observación de cara al fin de semana. El comportamiento de las próximas 72 horas podría redefinir no solo el tablero geopolítico, sino también el rumbo económico inmediato en sectores energéticos, logísticos y de seguridad.
Wall Street no está solo mirando números: está leyendo el pulso de un mundo que parece, una vez más, al borde de un conflicto mayor.
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