La Organización Internacional del Trabajo (OIT) aprobó este jueves la implementación de la Declaración de Punta Cana, un documento que redefine las prioridades laborales de toda la región y consolida a la República Dominicana como uno de los principales articuladores del diálogo social en las Américas.
La decisión se formalizó tras la presentación del informe del ministro de Trabajo, Eddy Olivares Ortega, quien encabezó la delegación dominicana ante el organismo.
Olivares subrayó que la Declaración es el resultado de un consenso sin precedentes alcanzado durante la 20.ª Reunión Regional Americana celebrada en Punta Cana, evento que catalogó como “histórico” por la cohesión demostrada entre gobiernos, empleadores y trabajadores.
Destacó que el documento representa un compromiso regional firme con la democracia, el trabajo decente, la protección social y la paz laboral.
En su intervención, el ministro resaltó que la reunión se desarrolló en un contexto global desafiante, marcado por tensiones en el mundo del trabajo. Sin embargo, aseguró que “el espíritu de la OIT se hizo más fuerte que nunca”, gracias a un proceso de negociación minucioso donde —dijo— cada palabra fue escogida con rigor para responder a la complejidad del momento.
La conducción de la República Dominicana como país anfitrión fue ampliamente reconocida por miembros del Consejo de Administración y por varias delegaciones, que felicitaron al presidente Luis Abinader por su respaldo al encuentro y por la organización de una cumbre que ya se posiciona como referencia para futuras reuniones regionales.
La Declaración de Punta Cana traza compromisos clave para la transformación social y laboral del continente, incluyendo el fortalecimiento de la democracia y el Estado de derecho, la defensa de derechos fundamentales en el trabajo, la formalización del empleo informal, la transición justa ante la digitalización y el cambio climático, la ampliación de la protección social y la promoción de salarios vitales.
Como próximo paso, la OIT encomendó a su Oficina Regional en Lima la elaboración del plan de acción para ejecutar estos compromisos. El documento será presentado en marzo del próximo año y su avance será evaluado en noviembre de 2026, marcando un proceso de seguimiento continuo para los países de la región.
FUENTE: EXTERNA
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