Aunque los procedimientos estéticos para aumentar el volumen de los labios se han popularizado en los últimos años, expertos advierten sobre los riesgos médicos y estéticos que pueden surgir cuando se aplican de forma inadecuada o sin supervisión profesional.
Según la Asociación Americana de Cirujanos Plásticos (ASPS), los rellenos labiales mal aplicados o con sustancias no aprobadas pueden provocar infecciones, asimetrías, necrosis tisular e incluso daños permanentes en nervios y tejidos blandos.
La doctora Marta Rendón, dermatóloga y miembro de la Academia Americana de Dermatología, explicó en un artículo publicado en Healthline que el uso de materiales no certificados, como silicona líquida, o las inyecciones realizadas por personas no capacitadas, aumentan considerablemente el riesgo de complicaciones.
“No es solo un asunto estético. Una mala práctica puede generar deformaciones irreversibles o la necesidad de cirugía reconstructiva”, indicó la especialista.
Entre los efectos secundarios más comunes del aumento labial se incluyen:
Inflamación prolongada.
Hematomas o bultos duros.
Migración del relleno hacia otras zonas de la cara.
Reacciones alérgicas o autoinmunes.
El estudio “Cosmetic Fillers and Complications” publicado en la revista Plastic and Reconstructive Surgery advierte que, aunque el ácido hialurónico —la sustancia más usada para estos fines— es seguro, los riesgos aumentan cuando se inyecta en cantidades excesivas o en zonas incorrectas.
Además, el uso repetido de rellenos puede causar estiramiento crónico de la piel, lo que a largo plazo podría afectar la forma natural de los labios, según señaló el Instituto Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) en una guía reciente sobre tratamientos cosméticos.
Las autoridades de salud recomiendan que estos procedimientos se realicen exclusivamente en clínicas certificadas y por médicos especializados en medicina estética o dermatología, así como exigir información clara sobre los productos utilizados.
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